Cómo demostrar mi motivación a la empresa con 5 acciones

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Al hablar con las empresas muchas nos dicen que la clave para contratar a una persona u otra es el interés que mostraron  en el puesto y la organización.

Y yo les pregunto: ¿y cómo detectáis ese interés?

Pues bien, la mayoría me han dado respuestas de este tipo:

  • Enseguida envió su cv.
  • Realizó bien las pruebas que le pasamos, actuó con diligencia en las mismas.
  • Cuando le citamos a la entrevista no nos respondió con un mensaje escueto, por ejemplo “de acuerdo” sino que redactó un texto que traslucía su disponibilidad y ganas.
  • Trajo su propio cv a la entrevista.
  • Pasados unos días de la entrevista, nos escribió o llamó para agradecer el tiempo dedicado a su candidatura y preguntar por el estado del proceso de selección.
  • Nunca dudaba al preguntarle por su interés por este trabajo, al contrario, contestaba con rapidez y seguridad.

Como puedes comprobar todo lo que nos comentan son conductas muy concretas y observables de las que las empresas hacen deducciones.

Ser conscientes de ello nos ayudará a evitar errores en nuestra comunicación, por acción u omisión y aumentar nuestras probabilidades de éxito.

Siguiendo esta lógica y a juzgar por nuestra experiencia, recomendamos:

  1. Envía tu cv lo antes posible: además de asegurarte que va a ser leído, entienden que estás muy interesado. No es lo mismo ser la tercera persona que solicita un puesto que la número 87…
  2. Si durante el proceso de selección te piden que realices alguna prueba, tómatelas en serio, no las dejes para el último minuto ni las entregues a última hora, no lo hagas de cualquier manera. Piensa que con ellas te están evaluando. No sólo el resultado final es importante sino también el proceso y las maneras.
  3. Acudir a la entrevista con documentos acreditativos, certificados, cartas de recomendación y tu propio cv, también refleja interés y seriedad profesional.
  4. Comunícate con cortesía y con respuestas trabajadas en forma y contenido. Las frases excesivamente cortas o frías no transmiten nada. Es mejor pasarse un poco que quedarse corto en este sentido. Si tu interlocutor ya tiene suficiente información, pasará a otro tema.
  5. La atención siempre se interpreta como interés en todos los ámbitos de la vida. Cosas como escuchar activamente, recordar detalles de conversaciones pasadas, preguntar sobre la marcha de los asuntos, mirar a los ojos, asentir, dedicarte a esa persona exclusivamente en ese momento, parafrasear, emitir cumplidos, resumir, pedir más información sobre un tema, ser paciente y esperar a que se acabe de hablar sin interrumpir, no juzgar…Todos estos comportamientos son atención y por tanto interés.

Y por supuesto la empresa siempre te va a preguntar qué te gusta de ellos y por qué quieres trabajar allí: recopila información y prepárate la respuesta. Es clave para transmitir tu entusiasmo y motivación.

 

Mónica Rodrigo Vergara, Técnico de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València