La motivación: imprescindible para el éxito.

La motivación es el motor de nuestra conducta, la que nos dirige hacia nuestras metas e impulsa nuestros actos. No es lo mismo hacer tareas que no te gustan, que no te motivan, que hacer algo que te ilusiona y te llena. Y eso se nota en el resultado de nuestro trabajo también.

Cada uno de nosotros/as tiene sus diferentes motivos por los que busca un tipo de trabajo u otro. A unos les interesa más tener un tipo de trabajo con tareas que les gusten, otros le dan más importancia a tener un buen sueldo, otros al horario…  desde luego no es el mismo tipo de motivación, porque el que trabaja porque le gusta lo que hace lo hará muchísimo mejor que el que lo hace por el sueldo o por otro tipo de recompensas (prestigio, estatus social…).

Además, también hay beneficios para nosotros/as mismos/as, el hecho de disfrutar con nuestro trabajo nos hará sufrir menos estrés, subirá nuestro autoestima porque haremos mejor las tareas y nuestro rendimiento será de mayor calidad, y además mejorará nuestro estado de ánimo y con ello nuestras relaciones interpersonales.

Por supuesto hay algunas cosas que se pueden considerar para intentar evitar caer en la desmotivación laboral:

  • Busca un trabajo que se ajuste a lo que has estudiado.
  • Se realista: el puesto de trabajo tiene que ser adecuado para tus capacidades.
  • Establece tus objetivos: marcarse metas ayuda a no caer en el estancamiento.
  • Que el puesto te permita poder seguir desarrollando tu carrera profesional y exista la posibilidad de ascender.
  • Que las tareas no sean monótonas y te permitan superar retos para seguir aprendiendo.

Y por supuesto, busca un trabajo que TE GUSTE.

 

Myriam Calleja Flich

Estudiante de Psicología, Practicum en el Servicio integrado de empleo de la UPV