INTERVIEW LAB OCTUBRE 2018

El pasado 23 de octubre llevamos a cabo el Interview Lab un simulador de entrevistas de trabajo para que pudierais practicar y mejorar en situaciones reales.

Ha sido la primera vez que lo hemos organizado y nos sentimos muy satisfechos con el resultado. La convocatoria tuvo un gran éxito de asistencia con 120 participantes y parece que a todos les resultó muy interesante como aprendizaje.

Si os interesa conocer el modo de acertar en una entrevista, nos gustaría recordaros algunos aspectos claves que se observan en ella.

Uno de los primeros que se perciben es la COMUNICACIÓN NO VERBAL que engloba toda la comunicación no hablada, la gestualidad y en general cómo dices lo que dices.

No se le suele dar mucha importancia y sin embargo marca la credibilidad de tu discurso. Puedes generar o no confianza en quien te entrevista e invalidar o reforzar lo que le digas.

Algunas conductas que se observan en este tipo de comunicación son las siguientes:

Mantener el contacto visual, sonreír con naturalidad, tener movimientos y posturas corporales naturales y adecuadas (sentarse, manos, expresión facial), velocidad, tono y volumen de la voz: que sea audible e inteligible.

Otro aspecto importante y lógico en una conversación es la COMUNICACIÓN VERBAL, todo lo que dices, tus palabras.

Algunas conductas que se observan en este tipo de comunicación son las siguientes:

Saludar y despedirte correcta y cortésmente, argumentar y defender  las ideas o razonamientos con convicción, dar ejemplos de logros de tu vida profesional, académica o personal, tener una conversación fluida y un vocabulario adecuado, responder a lo preguntado sin divagar ni evadirte, mostrar humor, flexibilidad, diplomacia, tolerancia…manifestar que conoces tu profesión: estar al día, dar información concreta, hacer citas o alusiones, transmitir datos objetivos…etc.

Y por último la guinda del pastel, lo que realmente determina si te escogen o no para el puesto, la ACTITUD. ¿Cómo se ve si tienes una buena actitud? Van a notar si transmites entusiasmo, si aclaras y destacas tu motivación, si comunicas sin vacilar tus ganas, si muestras interés fehacientemente, si eres amable y colaboras y por último si muestras disponibilidad funcional, geográfica, horaria, salarial o de cualquier otro tipo.

Si tienes en cuenta estos 3 aspectos clave, ¡seguro que acertarás¡

Mónica Rodrigo Vergara, Técnico de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València

La receta del empleo, ¿la conoces?

Las competencias emocionales marcan la diferencia de un candidato. Cuanto más añadas de este ingrediente a tu receta, antes obtendrás empleo.

Seguramente habréis oído hablar de cientos de recetas y fórmulas mágicas para encontrar empleo. Ingredientes como formación, experiencia, habilidades, competencias emocionales y marca personal son bien conocidos por todos y la mayoría de vosotros los tenéis cuando termináis la Universidad.

Pero, cuando pensamos en mezclar todos los elementos, muchas veces el resultado no es el mismo en todos los graduados. Para conseguir que el resultado siempre sea EMPLEO debemos saber cómo combinar los ingredientes adecuadamente y qué proporción añadir de cada uno de ellos.

Uno de los ingredientes más importantes en esta receta del empleo es la competencia emocional. Las competencias emocionales son las que marcan la diferencia de un candidato a la hora de ser elegido por un seleccionador, por lo tanto hay que añadir generosamente este ingrediente a tu receta para conseguir un buen resultado.

Varias son las competencias emocionales que puedes aprender a lo largo de tu vida por medio de la formación y de la experiencia y por lo tanto las puedes entrenar y desarrollar. Con ellas podrás demostrar en tu futuro trabajo que sabes, por ejemplo, generar un ambiente laboral positivo, que sabes comprometerte con los objetivos y alcanzarlos, entender las metas como retos o que sabes emprender con optimismo cualquier tarea.

Aquí te detallo las cinco competencias emocionales básicas para que puedas realizar la receta de manera exitosa y conseguir el empleo deseado.

  • Reconocimiento de las emociones. Tener conciencia de ti mismo. Debes aprender a reconocer tus emociones y saber en qué momento aparecen, de este modo podrás responder de forma más adecuada a las distintas situaciones que se te presentan a diario.
  • Control de tus emociones El hecho de tener distintas emociones día a día, es totalmente natural, pero hay que saber manejar esas emociones y decidir cuánto tiempo permaneces con ellas. Por ejemplo, si te sientes enfadado, tú serás capaz de utilizar técnicas que te permitan salir de ese estado negativo y regresar a un estado más positivo y tranquilo. Esta autorregulación de tus emociones se reflejará en la responsabilidad propia, en la adaptabilidad, en ser más abierto por ejemplo a ideas o situaciones nuevas que te puedan surgir en el trabajo.
  • La motivación. Es la habilidad de motivarte a ti mismo estableciéndote metas y objetivos claros que puedas alcanzar. Para conservar esta motivación es necesario que te enseñes a ti mismo a pensar positivo y que confíes en tus propias habilidades para alcanzar tus metas.
  • La empatía. Es la habilidad de reconocer las emociones de otras personas y cómo se sienten en determinado momento. En el ámbito laboral, te permitirá desarrollar mejores relaciones personales con tus compañeros de trabajo y te ayudará a entender de mejor forma las necesidades de tus clientes.
  • Las habilidades sociales. Es lo que realmente te ayudará a hacer una diferencia en tu vida laboral y personal, pues son la herramienta que utilizamos para tener éxito en nuestras relaciones. Hay muchas habilidades involucradas dentro de este elemento, pero las más destacadas y aplicadas al mundo laboral son por ejemplo comunicarse clara y efectivamente, manejar problemas y resolver desacuerdos, colaboración y trabajo en equipo.

Ya lo sabes, cuántas más competencias emocionales añadas a la receta mejor te saldrá y recuerda que no hay ninguna receta que funcione, a menos, que pongas tu corazón en ella.

Merche Lillo Sánchez, Técnico de Empleo de la Universitat Politècnica de València en el campus de Gandia.

RECOMENDACIONES PARA LOS ESTUDIANTES A LA HORA DE ENTRAR A TRABAJAR EN UNA EMPRESA

 

 

 

 

 

Os trasladamos unas recomendaciones prácticas de Carlos Ferrer, Especialista Senior en Integración de Soluciones en FERMAX ELECTRÓNICA.

Fermax es una empresa puntera en tecnología, referente mundial en el campo de las comunicaciones residenciales y control de accesos. Tiene su sede en Valencia, donde se diseñan y fabrican los equipos que equipan hogares en todos los continentes.

La gente que trabajamos en Fermax nos sentimos muy orgullosos de nuestra pertenencia y la prueba es la cantidad de empleados que superamos los 25 años trabajando en ella. Somos personas apasionadas con lo que hacemos, nos gusta la tecnología y, sobre todo, convivimos en un ambiente familiar, arrimando el hombro todos a una, por una causa común.

Un elevado porcentaje de empleados son ingenieros electrónicos en telecomunicaciones, tanto en funciones de Diseño, Desarrollo, Prototipado y Fabricación como en actividades comerciales y de consultoría tecnológica.

Esperamos que la perspectiva que ofrece su dilatada carrera profesional tanto por su etapa como profesor universitario como por su experiencia como profesional consolidado en FERMAX os resulte interesante y muy útil.

El salto de la universidad al mundo del trabajo

Estás en los últimos años de carrera, o acabas de terminarla, y empiezas a preocuparte seriamente por tu futuro profesional. Hasta ahora has estado viviendo en un entorno conocido, cómodo, rodeado de compañeros de estudio en tu misma situación y ahora te enfrentas a dar el salto a un mundo que desconoces y, por ese motivo, le tienes respeto o incluso miedo. Es un paso importante, quizá uno de los más importantes que realizarás en tu vida, ya que ésta depende de tu elección.

Lo ideal es poder elegir el puesto de trabajo que más te guste, pero como no has trabajado nunca en ese puesto, no sabes en que consiste y si cumplirá tus expectativas. No importa, decide por el que esté alineado a priori con tus conocimientos y tus preferencias ya que siempre estás a tiempo de cambiar. En una entrevista de trabajo que no te incomode decir que no sabes de algo, lo importante es la actitud de estar dispuesto a aprenderlo.

Actitud ante el trabajo

El trabajo que más se disfruta es el que se realiza apasionadamente. Procura disfrutar de tu trabajo. Para ello, ten una actitud abierta, dispuesto siempre a aprender. No tengas miedo por no dar la talla porque es imposible saber de todo. En la universidad te han formado para tener una base sólida sobre la que cimentar tu futura formación. Te han dado las herramientas para seguir aprendiendo por ti mismo. Además, siempre encontrarás a algún compañero que te apoyará y te guiará en aquellos temas que desconozcas. Más adelante serás tú quien ayude a otros en esa misma situación. Prueba, aprende, da lo mejor de ti y disfruta.

Trabajo colaborativo

Es muy importante trabajar en equipo y consensuar las decisiones. Tu punto de vista es tan importante como el de los demás. Un proyecto en el que aportan ideas varias personas de diferentes departamentos se verá enriquecido con todos los puntos de vista (comercial, diseño, desarrollo, post-venta) y será una garantía de éxito.

Actitud ante el cambio

Las empresas son organizaciones que se van adaptando continuamente a las necesidades del mercado y, por tanto, están ajustando continuamente su estructura. Es una necesidad para seguir creciendo en un mundo que cambia aceleradamente y, en épocas de crisis, por supervivencia. Es muy importante tener una mentalidad abierta al cambio y estar dispuesto a desempeñar diferentes roles a lo largo de tu carrera profesional. Estos cambios enriquecen profesionalmente ya que permiten ampliar conocimientos y, sobre todo, adquirir otros puntos de vista. Además, también te enriquecen personalmente ya que te permiten relacionarte con más gente, tanto dentro como fuera de la empresa.

Formación continua

En estas profesiones técnicas es muy importante estar al día ya que la tecnología avanza muy deprisa. Los conocimientos adquiridos en la universidad te van a permitir afrontar con éxito tus primeros años de trabajo, pero es necesario seguir formándote durante toda tu vida. ¡Sí, esto es lo que has elegido! Vemos continuamente que los planes de estudio se van adaptando con nuevas asignaturas e incluso las universidades ofertan nuevas carreras que cuando empezaste ni siquiera existían, por tanto, es muy importante que un profesional se mantenga al día si quiere afrontar los retos que se le presentan. Para ello, la misma tecnología te lo pone también fácil:

  • Suscríbete a foros de tecnología y emplea herramientas para recopilar lo que te interesa, tipo Feedly o Linkedin.
  • Realiza cursos de formación con regularidad. Las universidades ofertan cursos online que facilitan la participación y permiten ir desarrollándolos a tu ritmo. También hay webs especializadas en cursos online masivos y abiertos (MOOCs) como las del MIT (edX), FutureLearn, Coursera, …, con una amplia oferta.
  • Interacciona con compañeros que trabajan en empresas del sector o sectores próximos ya que te pueden echar una mano cuando lo necesites.

 

Carlos Ferrer, Especialista Senior en Integración de Soluciones en FERMAX ELECTRÓNICA.

Una sencilla herramienta aplicada a conocerse profesionalmente. El análisis DAFO

Cuando acuden a tutorías tanto los estudiantes de últimos cursos o de máster como los titulados con poca  experiencia, normalmente lo que les preocupa más es contactar con las empresas y que éstas les presten atención.

Algunos han intentado sin éxito contactar a través del correo electrónico y no han recibido respuesta, y, en el mejor de los casos, un breve, “Gracias por el interés mostrado por nuestra empresa, pero de momento no necesitamos cubrir ninguna vacante. Le tendremos en cuenta para una futura selección”.

Y las dos  preguntas que les formulo y te formulo a ti son ¿Sabes en qué eres bueno  profesionalmente? y, ¿sabes qué tipo de ocupaciones te ajustan a tu perfil profesional?

La contestación que  se suele dar es poco concreta. “Hombre claro que me conozco,  quiero trabajar de ingeniero/a  en…, o de licenciado/a en…”, que corresponde a los estudios universitarios en curso o ya realizados.

Mi respuesta es la misma: sí lo que quieres es hacer valer tu candidatura para que las empresas se fijen en ti, tienes que pensar en tener una estrategia de márquetin. A lo que la gente responde generalmente”Claro, saber venderse. Es que yo no sé venderme”.

Seguro que si te pongo un ejemplo de cómo saber vender correctamente lo vas a ver claro enseguida.

Tú eres dependiente de una tienda que vende móviles. Cuando te incorporas a la tienda lo primero que haces es saber qué tipo de productos hay en la tienda. Cuando ya los conoces bien, sus características, sus prestaciones, sus precios, piensas incluso en qué tipo de móviles y accesorios serán más adecuados dependiendo del tipo de cliente que se te presente en la tienda. Seguro que si has observado a algún vendedor te das cuenta  de que no tiene la misma estrategia de venta ni  ofrece el mismo tipo de producto a una señora mayor jubilada que a una chica de 15 años, pues sabe que los gustos, necesidades,  utilidades y capacidad de uso de unos u otros elementos cambia mucho según el tipo de personas.

¿Verdad que has comprendido que no se puede vender a todas las empresas  lo mismo?

¿Has visto como el primer paso para poder “vender” empieza por conocer  a fondo las características del  producto que vas a ofrecer?

Pues es en este momento cuando empiezas a plantearte cómo vas a analizarte tú (el producto), y buscas una herramienta de análisis conocida de tus tiempos de estudio, muy sencilla e intuitiva un DAFO. Sabes que consta de cuatro partes, correspondientes a las cuatro letras del acrónimo: Debilidades, Fortalezas, ambas te corresponden directamente a ti, y Amenazas y Oportunidades, que se refieren al entorno.

 

 

Normalmente se empieza por las que se refieren a tus puntos fuertes ( Fortalezas). Para analizarlas te recomiendo que las subdividas en:

  1. a) Conocimientos, b) habilidades profesionales y personales, c) cualidades, d) intereses y motivaciones y e) otros elementos positivos que te ayudan.

El análisis comienza formulándote  tres preguntas clave a los apartados de: a) Conocimientos: qué he aprendido en estos años, para qué sirve lo que he aprendido y por último, qué ocupaciones necesitan estos conocimientos para desempeñarse.

En el apartado de: b)Habilidades, recomiendo  que hagas una lista exhaustiva de todas las actividades que has realizado durante tu vida , de tipo profesional (hacer prácticas en la universidad, en una empresa, …) y en tu tiempo libre(deportes, música, voluntariado, trabajos esporádicos, monitor, …) y que a cada una de estas actividades le formules las siguientes tres preguntas: que habilidades profesionales y/o personales he desarrollado con esta actividad, para qué sirven estas habilidades y , qué ocupaciones necesitan estas habilidades para realizarse.

El análisis prosigue con cada uno de los otros tres apartado, c), d) y e), teniendo en cuenta que no sólo eres estudiante o trabajador, eres persona y tienes muchas características positivas que pueden servirte para completar tu perfil profesional y personal.

En la letra D, Debilidades, se trata de ver en qué áreas o apartados sabes que necesitas mejorar, en ¿conocimientos?, en ¿habilidades porque apenas has hecho actividades más allá de estudiar? ¿En cuestiones de carácter que no te gustan de ti? ¿En otros aspectos como edad, falta de recursos económicos o de apoyo familiar?

No sólo saber lo que te falta es suficiente, hay que plantearse objetivos concretos y con una fecha de caducidad para comprobar que los has alcanzado. Por ejemplo, no sirve “mejorar mi inglés” pero sí te sirve “Obtener el certificado  del First Certificate de Cambrigde el mes de noviembre de 2018”.

En la mayoría de ocasiones  un aspecto de las debilidades radica en una falta de red de contactos profesional que  te permita conocer  a las empresas y lo que buscan  para que te ofrezcas a ellas cuando surjan las vacantes.

Respecto a los apartados de Amenazas y de Oportunidades el enfoque cambia, ya que dependen de tu  entorno y no enteramente de ti.

Recomiendo  no preocuparse por el de Amenazas, pues ya las conocemos demasiado bien, la competencia externa, que donde vives no haya muchas oportunidades en el tipo de empresa/trabajo que te gusta, la crisis….. Sé realista y no te agobies por el pesimismo de la gente ni por lo que no puedes cambiar y actúa en aquello que puedas.

 

Un apartado en el que es muy interesante invertir esfuerzos e imaginación es el de

Oportunidades. Las mejores ideas proceden de personas que están abiertas a descubrir las novedades y las tendencias, consultando, por ejemplo, Google Trends, Google Scholar y Google Alerts. Que invierten mucho tiempo y esfuerzo en ampliar sus contactos personales , en mejorar su visibilidad en las redes sociales, especialmente en LinkedIN y ,que asisten y participan en todos los eventos que se organizan dentro de la UPV como Foro de empleo, Quédate, y los que se organizan desde los  colegios profesionales, ferias y foros del sector. Además, buscan oportunidades en  revistas especializadas, webs de empresas y de universidades,  y se inspiran en los  vídeos  TED de Youtube,..

A partir de todos estos datos se abren a  nuevas oportunidades  y exprimen esas fuentes de información creativamente

 

Ánimo, si conoces bien el producto (tú) sabrás qué contar y cómo contarlo y decidirás qué empresas son las que te interesan para conseguir tus objetivos. Dando estos pasos estás gestionando adecuadamente tu carrera profesional.

Ten paciencia y no pongas excusas, como  dice @Alfonso Alcántara de Yoriento:

No hagas de la búsqueda  de la perfección (de los planes u objetivos) una excusa para no empezar.

Inmaculada Badenes

Orientadora Profesional SIE-UPV

QUÉ HE APRENDIDO TRABAJANDO 20 AÑOS

Pues sí, ya han pasado 20 años desde mis inicios profesionales…

Y dedicándome al área de los recursos humanos, (sobre todo gestiono ofertas de empleo y ayudo a las personas que lo buscan), estoy reflexionando, ¿qué conclusiones puedo sacar que sean útiles a las personas jóvenes y universitarias que están empezando en sus profesiones?

-Bueno, pues puedo deciros que se cumple eso de que: a mayor y/o mejor formación, se da mejor y más empleo, menos tiempo desempleado y más y mejores oportunidades laborales.

Sobre todo en el medio y largo plazo, no tanto en el corto.

Además toda tu vida, globalmente, será mucho más interesante.

 

-También se cumple que las empresas contratan a personas; parece obvio pero cuando ya tienes una destreza técnica y una capacitación profesional, lo que realmente marca la diferencia es tu manera de ser y tu actitud.

Lo llamamos competencias, pero lo que suele decir la empresa es: “quiero una persona normal, que cumpla, que trabaje, que se lleve bien con los demás…etc.”.

-Respecto a la tecnología va variando, hay que mantenerse al día porque evoluciona constantemente (fax, correo postal certificado, correo electrónico, páginas web, redes sociales, blogs, la nube… ¿qué será lo próximo?).¡Resulta apasionante¡

-Y desde un punto de vista personal no perdáis las relaciones, cultivarlas. Esas amistades, colegas de trabajo, jef@s, directiv@s, proveedores, clientes…Os van a nutrir muchísimo de diferentes maneras.

Veréis que satisfacción produce poder decir: “a esta persona la conozco desde hace 10, 15 o incluso 20 años…” y podréis comprobar cómo  se entremezcla todo de un modo humano y entrañable.

-Últimamente también estoy viendo la importancia de una buena comunicación a todos los niveles; esto tiene que ver con lo anterior pero en realidad abarca mucho más; la asertividad, la confianza, la cortesía y la amabilidad, abrir y mantener los canales de información, el no dar las cosas por sentadas y saber cómo decirlas, el momento oportuno, una simple sonrisa, hablar o escribir en cualquier situación o formato, saber vender tu trabajo y tus logros…

Es muy importante saber comunicar y transmitir lo que se quiere. Pierdes mucho si no lo haces o lo haces mal, y ganas mucho si se produce bien. Es algo básico.

-Ah¡y un último detalle: nunca perdamos el sentido del humor por favor. Os sacará de muchas y lo hará todo más divertido…

¡Nos vemos dentro de otros 20 años¡

¡A ver qué os puedo contar en 2037¡

 

Mónica Rodrigo Vergara, Técnico de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València

La entrevista basada en fortalezas.

Algunos  reclutadores de graduados de grandes empresas como Ernst & Young, Nestlé, Aviva, Unilever, etc., están empezando a usar un nuevo modelo de entrevista llamado   ”Entrevista basada en fortalezas” en sus procesos de selección, y no olvidemos que son estas grandes empresas las que crean tendencia y ponen de moda unos u otros sistemas para el reclutamiento y selección de personal que acaban copiando empresas más modestas.

El modelo de entrevista basada en competencias ha sido el más utilizado durante mucho tiempo por los seleccionadores. Las competencias podrían definirse en este caso como lo que PUEDES HACER, mientras que las fortalezas son lo que tú realmente DISFRUTAS haciendo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El profesor Alex Linley of Capp define una fortaleza como “una capacidad que subyace en el individuo, aplicable a una forma particular de comportarse, pensar o sentir de la persona que la aplica en una actividad;  que es auténtica y, le proporciona energía y  posibilita realizar un desempeño y desarrollo  óptimo de  una determinada actividad”

Cuando un candidato está utilizando sus fortalezas está “fluyendo”, es decir:

  • Tiene sensación de PODER  y de COMPROMISO.
  • Pierde la noción del tiempo al estar CONCENTRADO en la tarea.
  • APRENDE rápidamente y SE ENFOCA.
  • Demuestra un ALTO NIVEL DE DESEMPEÑO.
  • Se ve impelido a hacer actividades en las que pone en juego sus fortalezas, aunque esté cansado, estresado e indiferente.

Estas características de las fortalezas ponen de manifiesto que se consiguen mejores resultados en lo que uno es bueno que en lo que simplemente es capaz de hacer. 

Al identificar tus fortalezas y realizar una actividad en la que las puedas utilizar, disfrutarás mucho más y tu desempeño será mucho mejor que  el de las personas que se tengan que esforzar mucho para realizar la misma actividad.

Pero la cuestión principal es ¿Cómo me puedo preparar para realizar una entrevista basada en fortalezas?

Uno de los beneficios de este tipo de entrevista es que no necesitas prepararte mucho y es menos probable que tengas que pensar en respuestas  demasiado “trilladas” que se ajusten a lo que  tú crees que los seleccionadores buscan. Piensa en lo que disfrutas haciendo ,tanto dentro como fuera de tus obligaciones habituales y, sé lo más sincero que puedas, no trates de ser quien no eres, trata de ser honesto sobre las tareas que menos te gusta hacer, aunque sin exagerar, y piensa en cómo tus preferencias pueden encajar con la cultura y necesidades del puesto de trabajo y de  la empresa.

Algunas preguntas que te podrían hacer en la entrevista basada en fortalezas

Para prepararte la entrevista identifica estas fortalezas haciéndote las siguientes preguntas:

  • ¿En qué soy bueno/a?
  • ¿Qué hago con facilidad?
  • ¿Qué aprendo rápidamente?
  • ¿Qué me resultó más fácil estudiar durante la carrera?
  • ¿Qué materias disfruto más estudiando?
  • ¿Qué actividades me proporcionan sensación de energía?
  • Pensar en un día que haya pasado del que me sienta especialmente satisfecho/a.
  • ¿De qué actividad me siento orgulloso/a cuando la hago?
  • ¿Prefiero empezar actividades o finalizarlas?
  • ¿Encuentro tiempo suficiente en el día para completar todas las tareas que quiero hacer?
  • ¿Qué tareas se quedan sin hacer y van a la lista de “cosas pendientes” o “inacabadas”? Estas serán probablemente debilidades, es decir, cosas que no te gusta hacer.
  • ¿Qué tareas prefiero hacer lo menos posible? Estas serán posiblemente áreas en las que careces de aptitudes o habilidades.

¿Qué beneficios obtienen las empresas al aplicar la entrevista basada en fortalezas?

  • Es especialmente útil para seleccionar personal que no tiene mucha experiencia como los recién graduados y cuando están buscando en los candidatos/as potencial y pasión por el trabajo.
  • Evaluar las fortalezas es más fácil en los formularios iniciales y en las primeras entrevistas por eso el proceso de selección necesita menos tiempo para realizarse.
  • Se ahorran costes y tiempo en las ofertas de trabajo.
  • Hay menos respuestas “preparadas” y no auténticas de los candidatos.
  • Se consigue una genuina comprensión de los candidatos/as.
  • Mejora el compromiso y el interés de los entrevistadores.
  • Los candidatos/as disfrutan más de la entrevista. Así son atraídos por las organizaciones.
  • Los candidatos tienen una mejor experiencia de entrevista, aprenden de estas sesiones y son capaces de identificar por sí mismos si se ajustan o no al puesto.
  • Los candidatos rechazados entienden por qué no son seleccionados y se dan cuenta de que no serían felices aceptando un trabajo por el  que no están realmente interesados y no sienten que han fallado en la entrevista.
  • Se identifica con más éxito a los candidatos con mejores desempeños porque están preparados para ocupar el puesto y no porque hacen el esfuerzo por adaptarse al trabajo.
  • Los seleccionadores observan el lenguaje corporal y otras señales como el volumen y el tono de voz para identificar si la persona se siente orgullosa de lo que hace o tiene un especial interés en alguna materia.
  • Los empleados tienden a permanecer por más tiempo en el trabajo, se esfuerzan por hacerlo cada vez mejor y captan la nueva información con mayor rapidez.

En mi opinión este modelo de entrevista puede combinarse perfectamente con la entrevista basada en competencias que continúa utilizándose por muchos seleccionadores.

La entrevista basada en fortalezas aporta un enfoque más fresco y genuino del candidato/a, pero como en cualquier proceso de selección, la reflexión previa de la persona es necesaria para llegar a la entrevista con garantías de superarla.

Inmaculada Badenes Luz

Orientadora Profesional SIE-UPV

 

7 MANERAS SENCILLAS DE MEJORAR TU CV

 

Vamos a comentar algunas maneras sencillas de mejorar tu CV y que pueden marcar la diferencia y llamar la atención. ¡Ahí van: ¡

  1. Pon una foto profesional, es decir, fotos en la que no vistas camisetas publicitarias, con eslóganes ni que se vea un fondo o ambiente de ocio. Y sonríe, con eso conseguirás parecer más cercano y empático.

 

  1. Asegúrate de poner un número de teléfono móvil y una cuenta de correo electrónico ¡y de que estén correctos¡

 

  1. Pon la dirección postal más cercana a la empresa. Eso indica disponibilidad.

 

  1. Procura usar las mismas palabras y expresiones que hayas leído en el anuncio o al menos que sean parecidas. Así te aseguras el interés de quien lo lee porque verá que te ajustas perfectamente al perfil.

 

  1. Que sea corto y que se entienda. Nada de 5 páginas, muchísimas frases subordinadas y párrafos ininteligibles. Conciso y que se comprenda al leerlo. Las funciones de la experiencia es el único apartado en el que tienes que redactar con cierta generosidad; lo demás que aparezca con la información justa y necesaria.

 

  1. Lo más importante es que destaques aquellos datos que coinciden con el perfil que buscan, ¿cómo? Ordenando la información de manera que se distinga en el primer golpe de vista (primera página, zona central superior…) y también con la negrita y el tamaño de la letra.

La palabra clave aquí es ADAPTACIÓN a cada empresa, oferta o puesto al que mandes tu cv.

 

  1. Y por último una mención al diseño; limpio, pulcro y atractivo. La imagen que transmite tu cv te define.

Tu CV es el primer paso de tu camino laboral.

 

Mónica Rodrigo Vergara, Técnico de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València

 

 

Hábilmente sincero: una de las claves en tus respuestas de la entrevista

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No, nunca mientas en las entrevistas. De verdad que no vale la pena y además te pillarán y será peor…Pero entonces, ¿cómo cuento las cosas sin faltar a la verdad y sin perjudicarme, cuando la información que quiero transmitir no es totalmente positiva o no me deja en buen lugar?

La clave está en la expresión siendo hábilmente sincero.

No cometas un “sincericidio”,  cuenta tu realidad desde una perspectiva de veracidad, respeto y mejora.

Aquí algunas sugerencias de lo que NO debes hacer:

  • No memorices respuestas automáticas
  • No divagues ni des demasiados detalles
  • No niegues lo evidente, ni te disculpes o justifiques
  • No exageres ni peques de humilde
  • No critiques, describe hechos

Y aquí algunas sugerencias de lo que te conviene:

  • Usa expresiones de motivación y seguridad
  • Realiza comentarios positivos de cómo solucionaste o vas a solucionar ese punto
  • Controla la información que quieres dar
  • Responde a lo que te preguntan sin escabullirte
  • Simplemente da alguna explicación pertinente

Imagina que no dominas un idioma tanto como la empresa solicita, los pasos a dar en tu respuesta podrían ser estos:

  • Reconoce que tu nivel no es altísimo
  • Aclara cómo usas a nivel profesional ese idioma, cómo te manejas con él
  • Cuenta un caso concreto del uso que le dabas a ese conocimiento y que te permitía desenvolverte sin mayor problema.
  • Informa de cómo sigues mejorándolo.
  • Da alternativas o soluciones

Quedaría algo así:

“Mi alemán no es muy alto en conversación, sin embargo en mi anterior trabajo he contactado con los clientes vía mail con soltura, después en persona me han entendido y yo les he entendido a ellos. Actualmente estoy asistiendo a clases y además también hay que tener en cuenta que en inglés me muevo mejor y es otra posibilidad para comunicarme”

Naturalidad sin perder de vista tu objetivo. ¡Mucha Suerte¡

 

Mónica Rodrigo Vergara, Técnico de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València

El reto de la formación universitaria ante el futuro incierto del empleo.

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Todos queremos que nuestros hijos estudien una carrera universitaria pues intuimos acertadamente que dicha formación les va a asegurar un trabajo o, al menos, les va a colocar en la casilla de salida para conseguirlo. Sabemos que en la Unión Europea (UE) la tasa de desempleo entre los adultos con educación universitaria es tres veces inferior inferior a la media aunque en España, por desgracia, la empleabilidad de nuestros titulados es inferior a la de la UE.

También es cierto que algunos estudios universitarios abren las ansiadas puertas del empleo con más facilidad que otros. Esto se constata especialmente en aquellos estudios que conducen a las profesiones relacionadas con medicina, enfermería, ingeniería industrial, telecomunicaciones e informática.

Sin embargo, este optimista escenario está sujeto a incertidumbres futuras derivadas de la incorporación masiva de la nuevas tecnologías a la producción. Como muestra, un botón: se estima que el 65% de los trabajos que se ofertarán en la UE dentro de 20 años no existen todavía y que en los próximos 5 años hasta 7 millones de los actuales empleos los realizarán máquinas y robots.

Llegados a este punto, cabe preguntarse cuáles serán esos trabajos futuros y quienes estarán en condiciones de desempeñarlos. Por poner un ejemplo, sabemos que la revolución tecnológica que supone la conocida como fabricación 4.0, precisará de nuevos especialistas en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas cuya formación ni siquiera ha comenzado en la mayoría de los casos.

Como el lector puede entrever de lo dicho anteriormente, es probable que muchos puestos de trabajo tal y como los conocemos desaparezcan o acaben siendo realizados por máquinas, lo cual genera grandes dosis de incertidumbre cuando no de desazón y temor en muchos de nosotros.

Sin embargo, es también cierto que la tecnología y la robótica traerán grandes oportunidades. Por una parte, ayudarán al trabajador en su desempeño, en lo que se prevé una relación más estrecha del trabajador con la tecnología. Por otro lado, nuevos trabajos surgirán alrededor de su implementación. Con todo ello, se espera que las empresas reduzcan sus costes de producción favoreciendo con ello la aparición de una nueva economía. Los economistas anticipan un aumento de la productividad lo que reducirá las horas de trabajo y el negocio del tiempo libre cobrará una gran importancia. Ante este panorama, se prevé que el trabajo realizado por humanos tendrá un espacio creciente en ámbitos donde las máquinas no tienen (por el momento) cabida, en especial cuando el trabajo requiera de pensamiento innovador, creatividad, flexibilidad y el desarrollo de habilidades sociales.

Frente a este panorama de amenazas y oportunidades, es natural considerar seriamente si, ante los cambios en el mercado de trabajo que se avecinan, en las universidades estamos realmente preparados para seguir apoyando la generación de empleo. En definitiva, si podemos seguir considerándonos un punto fuerte donde la sociedad puede anclar sus perspectivas de progreso. En mi opinión, creo que tenemos tres buenas razones para pensar que sí vamos a ser capaces de hacerlo.

En primer lugar, porque no hay motivo alguno para pensar que en el futuro los Campus no sigamos teniendo un papel relevante en la formación. Aunque es cierto que internet y las herramientas de formación online ofrecen otras formas de aprendizaje alternativa a las aulas presenciales, esto no debe ser un obstáculo serio para las universidades, más bien puede convertirse en una oportunidad. Muy probablemente mucho de aquello que se pueda aprender a hacer a través de la red quedará físicamente fuera de nuestros Campus. En este contexto, el valor de los campus será el de crear contenidos online de calidad y, en buena medida, el de proporcionar al alumno un entorno presencial de excelencia basado en el concepto de “aprender haciendo”, de tal forma que la experiencia universitaria aporte al alumno el valor añadido que internet no puede en este momento proporcionar.

Además, porque desde la Universidad ese rol formativo se está complementando de manera creciente con nuestro papel como motor de la transformación del empleo y el tejido empresarial a través de la innovación e investigación. De hecho, desde las universidades públicas ya somos activos en la transformación del modelo económico pues contribuimos a la creación de empresas de base tecnológica, la generación de nuevas patentes o en la incorporación de la innovación en la empresa

Por último, porque la Universidad puede ser un instrumento clave del estado para asegurar la formación continua de todos los profesionales a lo largo de su ciclo de vida profesional y así asegurar con ello una transición socialmente aceptable que tenga como objetivo no dejar a grupos de trabajadores al margen del proceso de modernización.

Con estas premisas, no me cabe ninguna duda sobre la capacidad de esta institución en seguir desempeñando el papel central que detentamos como formadores eficaces de profesionales y generadores de innovación y progreso. Sin embargo, no es menos cierto que todo ello sólo será posible si se dispone de una Universidad pública más relevante, eficiente y mejor financiada. En caso contrario, el estado y nosotros, sus ciudadanos, perderemos el mejor instrumento que actualmente disponemos para afrontar con éxito el cambio global que se avecina.

 

Juan Ignacio Torregrosa López

Director de la Escuela Politécnica Superior de Alcoy

Campus de Alcoy – UPV

LA SELECCIÓN DE PERSONAL EN PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS

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La selección de personal y las herramientas utilizadas en esta actividad es uno de los contenidos que establece el artículo que recientemente ha llegado a mis manos y que os resumo a continuación

Las principales herramientas existentes en la selección de personal son las siguientes:

  • El Curriculum. Suele ser utilizado por las empresas para realizar una primera criba Al mismo tiempo es una de las herramientas mejor percibidas por los candidatos.
  • Las referencias. Consiste en la solicitud de información relevante sobre los candidatos a antiguos empleadores, profesores, compañeros, etc..
  • La temida entrevista de selección de personal. Es probablemente el método más empleado por las empresas de todo el mundo, siendo percibido muy favorablemente por los candidatos. Los tipos de entrevista más relevantes son:
    • Entrevista convencional no estructurada. Consiste en una conversación informal, cuyo contenido se adapta a cada candidato en función del desarrollo de la misma
    • Entrevista convencional estructurada. El contenido suelen ser preguntas sobre credenciales, conocimientos técnicos, experiencias y autoevaluaciones. La principal diferencia entre ésta y la anterior radica en el grado de estructuración; en este caso el entrevistador utiliza un guión de modo que la información requerida a todos los solicitantes es similar.
    • Entrevista por competencias. Trata de predecir las conductas futuras en el puesto de trabajo a partir de la evaluación de las conductas pasadas.
  • Test de capacidades cognitivas o aptitudes. Son los instrumentos más clásicos de la selección. Incluyen capacidades tales como razonamiento inductivo, fluidez verbal, capacidad numérica, atención, percepción o memoria.
  • Test de personalidad. La personalidad puede definirse como la tendencia a mostrar pensamientos, sentimientos y conductas, que permiten caracterizar a los seres humanos.
  • Pruebas profesionales. Ejercicios de simulación que evalúan una habilidad que será demandada en el puesto de trabajo. Por ejemplo una prueba de inglés o realizar alguna actividad con un programa informático.
  • Centro de evaluación o Assessment Center. Se trata de una técnica que combina ejercicios de simulación y otros procedimientos diseñados para evaluar habilidades. Además de otras pruebas, se realizan ejercicios situacionales, como role-playing, discusiones grupales o dinámicas de grupo.

En el artículo que he consultado se muestran los siguientes resultados:

  • El Curriculum, las referencias y la entrevista de selección de personal son las tres herramientas más empleadas por las empresas.
  • Analizando los diferentes tipos de entrevista, la más empleada es la no estructurada, siendo el 94.7% de las organizaciones la que utiliza esta herramienta. Después encontramos la entrevista por competencias (52%) y por último la entrevista convencional estructurada (48%).
  • En relación al resto de instrumentos, encontramos los siguientes datos:
    • Las pruebas profesionales son empleadas en aproximadamente la mitad de las empresas.
    • Los test de personalidad se emplean en un 40% frente a un 28% de empresas que utilizan los test de aptitudes.
  • En cuanto al uso de los diferentes tipos entrevista y el tamaño de la organización, encontramos que la entrevista por competencias es utilizada por el 64.3 % de empresas medianas frente al 36.4% de las empresas pequeñas.

 

Basado en Alonso, P., Moscoso, S.  y Cuadrado, S. (2015): Procedimientos de selección de personal en pequeñas y medianas empresas españolas  Revisita de psicología social y de las organizaciones 31 pp. 79–89