3 Trucos y 7 Pasos = 10 = Una buena Carta de Presentación.

La verdad es que a mí también me cuesta ponerme a escribir. Pensar qué quiero transmitir y elegir las palabras adecuadas para ello no es tarea fácil. Si además el motivo que hay detrás es la búsqueda de empleo, mayor importancia.

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Sabéis que la carta de presentación acompaña al currículo que envías a un anuncio de empleo concreto o de manera espontánea. Su función es presentarte e introducir brevemente tu candidatura. Y su objetivo es destacar unos datos específicos de tu currículo, mostrando porqué vale la pena leerlo con toda la atención que se merece. Y desde ahí llegar a la entrevista.

Tiene unos 3 o 4 párrafos breves y por supuesto el mismo aspecto que el cv (tipo letra, colores…) No se trata de escribir otro CV sino de resumir los elementos claves del perfil buscado. Hacerle evidente a la empresa lo bien que encajas en el puesto.

Para ello te damos estos 3 trucos:

  1. El vocabulario no debe ser rimbombante (con expresiones formales pero que también suelas utilizar tú en tu vida profesional) y usa las mismas palabras, términos…que utilice la empresa si es que has visto la oferta en un anuncio.
  2. Intenta averiguar quién realiza la selección para dirigirle la carta. Aumentará la probabilidad de ser leída.
  3. Personalízala en cada ocasión; se nota mucho cuando es un copia-pega y te alejas de tu objetivo de causar buena impresión.

Y ahora con estos 7 pasos podrás confeccionar una carta de presentación interesante y eficaz:

  1. Elige una empresa que te interese
  2. Obtén el máximo de información sobre la empresa
  3. Crea un borrador de por qué te gusta
  4. Crea un borrador de por qué eres atractivo para la empresa teniendo en cuenta lo que ya sabes de ella y de ti

 

—- ahora ya puedes escribir la carta en sí—

  1. El primer párrafo debe ser halagador y demostrar que los conoces. Aporta detalles como alguna noticia corporativa reciente.
  2. El segundo párrafo debe destacar tus puntos fuertes profesionales y personales, qué es lo que aportas (sabiendo ya y teniendo en cuenta lo que la empresa valora o busca, el punto 4).

—- ya conocen tu interés y tu concordancia con su organización —

  1. El tercer párrafo solicitas algo: una entrevista, participar en la selección, conoceros en persona, ser tenido en cuenta…

 

Por supuesto también añadirás un saludo y despedida corteses.

¡Esperamos habértelo facilitado!

 

Mónica Rodrigo Vergara, Técnico de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València

Cuando decido buscar trabajo en el extranjero…

Tomar la decisión de marcharse a trabajar al extranjero puede deberse a muchos motivos y es conveniente tenerlos claros.

En algunos casos, la motivación que te empuja a marcharte es buscar una experiencia internacional, establecerte en un puesto de trabajo, mejorar en idiomas, realizar una inmersión en la cultura  y vida en otro país; en otros casos tu motivación puede ser  vivir una experiencia que te proporcione madurez y te exija un desarrollo personal importante. Sea cual sea la razón por la que tomas esta decisión has de pensar qué papel va a jugar en tu proyecto profesional a medio/largo plazo.

Cuando empiezas a pensar en buscar trabajo en el extranjero te planteas muchas preguntas y reflexiones.

Si  te vas a marchar sabes que eres tú quién debe tomar la decisión de iniciar esta experiencia internacional, aunque es importante contar con el apoyo familiar tanto desde el punto de vista económico como desde el apoyo emocional, no siempre es posible y en última instancia es una cuestión muy personal. Piensa cuál es tu situación económica, es decir, con qué  recursos cuentas para  el alojamiento, viajes, transporte, manutención… y cómo vas a poder hacer frente a estos gastos desde tu nueva situación. No es lo mismo irse a vivir a Noruega  que vivir en Polonia.

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La elección de la empresa  depende de tus circunstancias. Muchas personas optan por escoger la empresa por la proximidad de un amigo/familiar, otros la escogen por la oportunidad laboral que le brinda esta,  y en otros casos no hay muchas opciones y se acepta la oferta que llega. Ser consciente de porqué se escoge es muy importante para tomar buenas decisiones.

Como es sabido ni en todos los países ni en todas las regiones de los mismos existen  las mismas oportunidades laborales. Es imprescindible hacer un estudio serio de qué posibilidades tienes según la titulación o especialización que posees. No es lo mismo ser arquitecto en una zona en fuerte expansión de la construcción que en otra en la que no se esté invirtiendo en este sector. Buscar trabajo donde necesiten profesionales con tus estudios puede facilitar tu acceso al mercado laboral por lo que una de tus primeras actividades a realizar consiste en informarte sobre la demanda de titulados en cada país y zona del mismo.

El grado de fluidez que posees  en el idioma es también una de las consideraciones clave para decidirte. Aunque algunas personas piensan  que no es tan importante  determinar  a qué  país vas a marcharte,  pues les interesa básicamente poderse comunicar,   por ejemplo, en inglés, has de valorar que a las empresas les interesa no solo que te manejes en este idioma sino que estés dispuesto  a hacer el esfuerzo de  aprender la lengua propia del país, cuanto menos, e incluso , que seas capaz de desenvolverte en este idioma para poder integrarte en la vida  cotidiana de la empresa. Ver cómo vas a conseguir formarte en esta otra lengua es otro aspecto a tener en cuenta.

Y para acabar, es muy necesario que te prepares para desenvolverte con soltura en el proceso de selección, tanto cuando redactes los correos electrónicos, cartas de presentación y cvs, , como cuando te entrevistes con ellos por teléfono o vía Skype.  La cuestión no es si  el proceso de selección es o no diferente al que pudieras encontrarte en una empresa nacional. Básicamente las formas de reclutar y seleccionar candidatos se repiten en los países desarrollados, lo más importante es tener claro que, a las dificultades propias de este proceso se le añaden aspectos como, ser capaz de persuadir de las ventajas que obtiene la empresa por contar entre sus empleados con una persona que procede de un país con diferentes estudios y costumbres  y competir con otros candidatos  en una lengua que no es la propia.

 

Estas consideraciones no son para desanimarte,  ni mucho menos, se exponen para que analices la situación desde todos los ángulos posibles y vayas muy bien preparado/a para asumir esta fantástica oportunidad que se te ofrece.

 

Inmaculada Badenes, Técnico de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València.

Las preguntas íntimas en la entrevista, ¿Qué hacer?

Es una de las cosas que más preocupan. Estamos hablando de preguntas tipo: ¿a quién votas? ¿estás casado/a? ¿quieres tener hijos? ¿alguien depende de ti? ¿fumas? ¿has tenido alguna enfermedad grave?¿tu familia tiene dinero?…etc.

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Tenemos buenas noticias: es poco probable que suceda y que las preguntas sean realmente impertinentes, improcedentes o agresivas. Lo que SÍ puede pasar es que se te haga alguna un poco más personal.

 

El buen entrevistador establecerá un clima relajado y de confianza con la otra persona para obtener el máximo de información creíble.

Porque ante una pregunta de este tipo, el entrevistado se pone a la defensiva, miente, calla, da una respuesta tipo y, lo que es peor, se lleva una pésima impresión de la organización.

 

Así que es de poca utilidad usar este tipo de preguntas y no se suelen hacer.

¿Entonces por qué se hacen a veces estas preguntas? Hay varios motivos detrás:

  1. Comprobar cómo respondes: resistencia al estrés, asertividad, resistencia a la frustración, agresividad, capacidad de reacción / improvisación…
  2. Quieren averiguar cómo eres tú pero no saben cómo conseguir esa información, así que se lanzan a preguntar indiscreciones directamente.
  3. Comprobar si puedes adaptarte a la compañía por alguna circunstancia: horarios complicados, nivel de responsabilidad, absentismo laboral, ergonomía, desplazamientos geográficos…

 

Es decir, normalmente, no te preguntan si tienes la intención de tener hijos porque les importe ese dato concreto de tu vida (de hecho seguramente les dé un poquito lo mismo…); lo que hay detrás es el miedo o duda a que tu disponibilidad sea real y total, a que no puedas compaginarlo con sus horarios, a que faltes mucho etc…

 

En cualquier caso, si esta situación se diera hay varias opciones de respuesta básicas que puedes combinar entre sí (siguiendo el ejemplo anterior):

 

  1. Contestar brevemente sin entrar en detalles, con naturalidad y cortesía. Siguiendo con el ejemplo anterior: “Sí, algún día estaría bien tener algún peque” o “Sí, ya tengo un niño precioso”.

 

  1. Directamente no contestar indicando con diplomacia que no ves la relación con el trabajo. Si te pueden explicar el motivo…

 

  1. Inquirir si hay alguna duda o miedo detrás aclarando tu interés, disponibilidad…etc.: “Bueno, para el puesto al que opto creo que da un poco lo mismo; yo soy muy responsable y con o sin hijos puedo organizarme y compaginar mi vida profesional y personal, cualquiera que sea la circunstancia. No hay problema en ello.”

 

Con estas respuestas u otras parecidas, se pretende conseguir:

 

  1. decir algo, al fin y al cabo no se puede
  2. guardar silencio total, ni soltar un exabrupto, ni irte enfadadísimo…
  3. transmitir seguridad en ti mismo y credibilidad gracias a tu transparencia
  4. despejar dudas sobre tu profesionalidad, interés y disponibilidad

 

Si además lo acompañas de una sonrisa, el efecto será inmejorable.

No tengas miedo, se puede contestar a todo.  

 

 

Mónica Rodrigo Vergara, Técnico de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València

 

Tu CV se ve en 5 segundos.

Sí, a veces pasa que el cv se ve como un producto. Oímos esa frase por parte de las empresas que dicen: ¿y no tienes más cvs? ¿me puedes enviar más?

Es normal, la empresa en esa fase de la selección está recogiendo información, reclutando talento.

Es bueno que seáis conscientes de ello. Eso os sirve para confeccionarlo mejor y adoptar una estrategia.

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A la lectura de un cv se le dedican unos 5 segundos; contar en voz alta hasta 5, ¿ya lo habéis hecho? Pues eso es más o menos lo que tardan…muy poco.

Tened en cuenta que se reciben cientos y el seleccionador tiende a hacer un montón de cvs buenos (que serán pocos, alrededor del 10% de cvs recibidos cumplen el perfil), otro montón de cvs malos y otro de intermedios-dudosos.

Si el montón bueno crece, el dudoso disminuye o desaparece.

Si el montón bueno baja, el dudoso aumenta y será tenido en cuenta más probablemente.

La vista se le va a los campos que le interesan, lo que se escribió como requisitos indispensables. Puede ser formación, experiencia, idiomas, informática…De una ojeada busca esa información relevante y os coloca en uno de esos montones.

Después de eso, se sentará a leer tranquilamente esos cvs que considera más interesantes y decidirá a quién merece la pena entrevistar.

No os preocupéis: NADIE CONTRATA A UN CV, SE CONTRATA A UNA PERSONA.

La función del cv es conseguir que continúes en la selección, que seas tenido en cuenta, que te den la oportunidad de conocerte.

ES LA PRIMERA BARRERA A FRANQUEAR Y LA PRIMERA IMAGEN QUE TIENEN DE TI.

¿Qué pasaría si tu cv fuera perfecto para el puesto pero tuviera graves faltas ortográficas? ¿Te entrevistarían?…quizás…pero con mucho resquemor…

Así que, ahí va un consejo: DESTACAR en vuestro cv LA INFORMACIÓN que sepáis o que os imaginéis que la empresa considerará como VALIOSA.

Puedes jugar con el orden en que pones los datos o con la negrita. Por ejemplo:

  • ¿Pondrías al final de un cv en letra pequeña que dominas dos idiomas?
  • Viendo un anuncio donde piden mucha experiencia y tú la posees ¿pasarías de largo por ella nombrándola brevemente entre una maraña de cursos?
  • Si envías tu cv a una empresa de prevención y tú tienes el Máster correspondiente, ¿acaso no lo destacarías y lo colocarías en un lugar medio-alto de la página del cv?

Haz una prueba, puedes hacerla contigo o con otra persona. En un vistazo, ¿qué información percibe el lector fácilmente de tu cv? ¿Le ha resultado fácil encontrar qué estudiaste, en qué has trabajado, qué idiomas o programas conoces?

Y el segundo consejo: USA LAS MISMAS EXPRESIONES DEL ANUNCIO.

Así no le quedará duda. Si ha escrito: AutoCAD avanzado, amplio dominio del inglés…usa esas mismas palabras. Házselo fácil.

Además no siempre el que lee los cvs conoce vuestra profesión, titulación…etc. La primera criba en ocasiones la hace algún asistente y tiene que entenderlo a la primera.

Estos truquillos resultan sencillos y son eficaces.

 

Mónica Rodrigo Vergara, Técnico de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València

Llevar el seguimiento de tu búsqueda de empleo: La Agenda.

Realmente como mucha gente opina  buscar empleo es un verdadero trabajo y como tal conlleva muchos elementos que son comunes a desempeñar un puesto en una empresa propia o ajena.

En primer lugar, tienes una planificación de tareas a partir de unos objetivos que te has propuesto, por ejemplo, contactar con un determinado número de empresas para una fecha, mejorar tu perfil en las redes sociales, obtener un certificado de idiomas, llamar a tus contactos personales para recordarles tu situación y averiguar novedades, y en general, cualquier actividad  que pienses que es interesante  para mejorar tus posibilidades laborales. El problema es que la mayoría de candidatos hacen muchas cosas pero no llevan un control  para saber cuándo y con quién establecieron contacto. Por eso es muy importante  establecer una agenda para llevar el seguimiento de las empresas con las que has llegado a entablar relación  y no dar la apariencia de ser un despiste cuando, pasado un tiempo, te llamen para invitarte a participar en un proceso de selección.

Si lo piensas bien, no queda muy elegante que te llamen para concertar una entrevista o incluso para entrevistarte por teléfono y que no tengas ni la más remota idea de con qué empresa estás hablando ni el tipo de trabajo para el cual optaste. No eres al único al que le ha pasado alguna vez y, la verdad, da mala imagen. Y se te debe quedar una cara!

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¿Qué es la agenda de seguimiento?

Es una herramienta de trabajo en la que se recogen de forma sistemática todas las actividades a realizar y realizadas (empresas a contactar, datos sobre las organizaciones, sobre personas que trabajan en ellas  y sobre ofertas  concretas, fuentes de información que has  utilizado, currículos y cartas  enviadas o que todavía no has enviado, fechas importantes, personas de contacto, citas, llamadas pendientes,… etc).

 

¿Para qué sirve?

El objetivo de la agenda es organizar eficazmente el tiempo que dedicas a la búsqueda de empleo. Te ayudará a planificarte, organizarte y realizar un seguimiento y control de tu plan, permitiéndote cumplir, modificar, posponer o desechar tus objetivos, así como tomar las decisiones más razonables en cada momento del proceso de búsqueda. Es una buena idea mirarla cada día antes de empezar la tarea de buscar trabajo.

 

¿Qué tipo de agenda es más recomendable?

La agenda no es un instrumento que tenga que ser igual para todas las personas, todo lo contrario, es mejor que la confecciones de la manera que te sea más útil. Puede ser  una agenda tradicional de papel, utilizar nuevas tecnologías (agendas virtuales, PDA, Outlook, Excel, etc.).Lo más importante es que la revises regularmente y la  mantengas actualizada. También te puede resultar muy  útil para determinar qué acciones de las que has realizado te han resultado más fructíferas y cuáles menos, es decir, te ayudará a reflexionar sobre el modo en que estás buscando trabajo y si es conveniente que modifiques tus estrategias, e incluso puede que haga  que te replantees tus objetivos profesionales.

 

Inmaculada Badenes, Técnico de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València.

Candidatura espontánea. Pero, ¿Cómo?

Cuantas veces nos quejamos cuando buscamos empleo de no encontrar ofertas adecuadas a nuestro perfil profesional, a nuestra titulación, o que las ofertas que vemos tienen  un montón de personas inscritas y nos desanimamos. Ante esta situación queda en el aire la pregunta que muchas personas me formulan” ¿Qué  más puedo hacer?” Cuando les pregunto, “¿Has pensado alguna vez en contactar con las empresas que te interesan aunque no hayan publicado en estos momentos ninguna oferta que se ajuste a tu perfil?”, lo que en un lenguaje más formal se denomina autocandidatura  o candidatura espontanea. La mayoría me reconoce que sí, que lo han pensado, la mitad me pregunta…”pero, ¿eso se puede hacer?”, aún menos personas me contestan afirmativamente, “sí, lo he hecho y a veces me ha dado buenos resultados” y muy pocos me cuentan que incluso han ido en persona a la empresa a presentarse.

 

Está bien que seamos prudentes y que no machaquemos a las empresas enviándoles millones de correos con nuestro cv, pero en los tiempos que corren, ¿es mejor hacer las cosas como siempre se han hecho, den o no buenos resultados, o es más eficaz encontrar nuevas vías para contactar con nuestros potenciales empleadores? Según mi experiencia profesional  lo ideal es utilizar los medios tradicionales sin olvidarnos que siempre se puede hacer algo diferente que nos puede dar buen resultado, aunque sea a medio plazo. Utilizando un símil de campo, “Para recoger primero hay que sembrar”.

 

El demandante de empleo se encuentra ante el mercado laboral en una situación de tener que ofrecer su producto y, como cualquier comercial sabe,  para contactar con los potenciales clientes se ha de estudiar primero lo que se va a ofrecer (autoconocimiento del demandante), estudiar el mercado (qué empresas le interesan y qué funciones podría realizar en ellas) y diseñar una estrategia para que le conozcan y se interesen por lo que les presenta. En este artículo me voy a centrar en el último aspecto, es decir, una vez escogidas las empresas  que interesan, a través de la fuente de información que sea, presentarse de la forma más atractiva posible para captar su atención.

 

La autocandidatura la puedes presentar a una empresa, a una consultora de recursos humanos, a una ETT, a otras organizaciones e incluso a un contacto personal bien relacionado en el sector que te interesa.

 

Pero, ¿cómo se ha de hacer la autocandidatura? Va a depender de la fuente de la que  hayas obtenido la información y de tu forma de ser. La más habitual es  enviar un correo electrónico con una carta de presentación en el cuerpo del mensaje y un archivo adjunto que es un PDF de tu  currículo. Es una forma rápida, cómoda y barata de contactar con muchas empresas cuando no conoces a nadie de la empresa, no has podido hablar por teléfono con alguien que se encargue de la selección de candidatos, cuando facilitan en su página web una dirección de correo electrónico y, sobre todo, cuando te da un poco de corte hablar por teléfono con la empresa. En ese caso es lógico pensar que regularmente revisarán los correos para ver los cvs que se han enviado.  Se da por hecho que la empresa conoce tu interés  y se pondrá en contacto contigo  cuando lo considere oportuno, lo que ocurre es que normalmente no responden al envío y no sabes en qué posición te encuentras.

 

Establecer contacto telefónico  es otra vía, ¿cuáles son las ventajas? Llamando puedes  averiguar mucha más información de la que obtienes mirando su web o viendo las ofertas publicadas, a veces se descubren plazas que se prevén en un futuro próximo y aún no se han ofertado. Consigues un contacto personal al que puedes volver a llamar si lo consideras oportuno, demuestras mucha iniciativa e interés por la empresa, eliminas competencia y, si eres hábil preguntando, tienes la oportunidad de averiguar información muy relevante que te ayudará a dar a tu carta de presentación y a tu cv un enfoque más personalizado y concreto, más adecuado a las necesidades de la empresa, y por lo tanto con más garantías de éxito.

 

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La autocandidatura telefónica tiene también sus pegas. Conseguir hablar con una persona vinculada a la selección en la empresa no siempre es fácil, especialmente si se trata de una empresa grande y hay muchos “filtros” para llegar a dicho departamento. Trata de ponerte en el lugar de los responsables de seleccionar candidatos, están muy ocupados, por eso te recomiendo que llames o a primera  hora o a última hora de la tarde de la  jornada laboral, nunca en horas centrales ya que estarán más concentrados  en otras tareas y no te querrán atender. También hay que considerar que hay que prepararse una especie de guion para evitar divagar, o no obtener la información que quieres por no tener recursos para continuar una conversación cuando te dan una negativa.

 

Aquí tienes, a modo de resumen, las cuestiones “clave” que  podrías desarrollar  y plantear, con preguntas concretas y secuenciadas, a la persona que se encargue de atender a los candidatos interesados en incorporarse.

 

  1. Si hay vacantes a corto/ medio plazo. Si la respuesta es negativa, averiguar si estacionalmente se necesita personal. Aclarar si es o no un buen momento para enviar nuestro cv.

 

  1. Qué necesidades tiene la empresa (titulación/es que prefieren, conocimientos de informática, experiencia, condiciones laborales,…)

 

  1. Cómo quieren que contactes con ellos (mail, correo postal, entrevista, red social) y con quién (en ocasiones tienes que contactar con la central, o con una ETT…)

 

Por último, lleva un seguimiento cuando hayas hecho lo que te han indicado en la entrevista telefónica. Pasados unos días es cortés llamar y preguntar si les ha llegado la información que has enviado y agradecer su atención.

 

Otra manera de hacer candidatura espontanea es   acudir en persona al lugar en el  que queremos hacer entrega de nuestra autocandidatura. Este método puede servirte cuando conoces a personas de la empresa y te han dicho que vayas a llevar tu cv o porque tu contacto ha concertado una cita para ti con la persona responsable de atender a los candidatos. Presentarse sin previo aviso, además de hacerte perder el tiempo si no te quieren atender y no dar muy buena impresión, te genera más frustración que otra cosa.

 

En definitiva, escoge el modo que mejor se ajuste a ti y a la información que tienes sobre la empresa y piensa que se trata de conseguir resultados a medio plazo.

No es de extrañar que, pasados unos meses, cuando apenas recuerdas que hiciste tu autocandidatura, se pongan en contacto contigo y conciertes una entrevista  de selección.

 

 

Inmaculada Badenes Luz Técnica de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València.

¿Vives tu vida en color o en blanco y negro?

El color de la ropa que llevamos a diario dice cosas de nosotros, el estado en que nos encontramos, la energía que tenemos, cómo nos sentimos y a la vez los demás se hacen una idea  sobre ti.

Vamos a hacer un ejercicio, piensa que colores son los que utilizas habitualmente

  1. Anota los 4 colores que más utilizas a la hora de vestir:
  1. Anota cuáles son tus 3 colores preferidos:
  1. Piensa que todo es posible y anota que cambios te gustaría hacer en tu forma de vestir:

Colouring

El miércoles 25 de febrero estuve en el Fórum de Recursos Humanos que se celebró en Valencia y Javier Fernández Aguado en su intervención decía “hace unos meses estuve en un país en el que me encuentro como en casa, es estupendo, su gente es amable, educada, pero es tan gris, no hay color, le falta vida…”.

Simbología de colores:

Blanco: representa la luz, la pureza, optimismo, la sabiduría, transmite calor

Gris: neutralidad, simboliza el éxito, el dinero, seriedad, si el gris es muy apagado da sensación de anonimato, de pasar desapercibido.

Amarillo: optimismo, jovialidad, alegría, ayuda a la estimulación mental, ilumina, puede provocar agotamiento, ya que puede generar demasiada actividad.

Naranja: refuerza la confianza en ti mismo y la creatividad, llévalo para favorecer las relaciones con los demás.

Verde: el color de la esperanza y la sanación, equilibra emociones, útil para el agotamiento nervioso

Negro: color de autoridad, dureza, elegancia, poder, da peso a tus palabras y oculta la franqueza.

Azul: verdad, serenidad, armonía, responsabilidad. Utiliza azules estimulantes y radiantes.

Violeta: refuerza la espiritualidad, serenidad. Favorable para generar cambios.

Rosa: favorece la comunicación y la comprensión con los demás, es un color relajante, es también el color del amor hacia uno mismo, te ayudará a ser más amable contigo mismo/a.

Rojo:se asocia a una personalidad extrovertida, vital, color de la acción y de la pasión, expresa sensualidad, energía, con este color muestras a los demás tu presencia activa.

Te recomiendo que utilices los colores para reforzar tu confianza en ti mismo/a. Ponte los que te activen y te favorezcan, cuidando tu apariencia mejorarás tu bienestar, tanto en tu vida personal como profesional.

 

Carmen Casas Alcázar

Técnico de empleo y orientación del Servicio Integrado de Empleo de la UPV