Alimenta tu futuro, potencia tu empleabilidad

En la era en la que vivimos, donde todo cambia constantemente, la formación continua es y será el ingrediente clave de tu empleabilidad.

Probablemente estás a punto de titularte, y estás estudiando distintas variables a la hora de valorar tu futuro profesional y qué camino de formación más especializada tomar. Primero es necesario tener claro que ningún curso, por muy bien que te lo pinten, te va a garantizar un empleo. Pero una buena elección, acompañada de esfuerzo, ilusión y dedicación por tu parte, sí que puede llevarte a cumplir objetivos más fácilmente.

El aprendizaje continuo te aportará un valor añadido que aumentará tu competitividad y empleabilidad frente a las empresas.

¿Quieres conocer cómo elegir la formación complementaria?

 Hay que tener en cuenta unos aspectos clave a la hora de escoger una formación y hoy desde el Blog EmpleoUPV te traemos algunos consejos.

1 Piensa en tu objetivo profesional. ¿Qué quiero hacer? Para mí está es una pregunta clave. Es la elección de la ocupación que quiero llegar a realizar en un periodo de tiempo concreto. Debes tener en cuenta tus intereses, tus necesidades, motivaciones y gustos. Date unos días y ve pensando en cosas que te gustan especialmente.

2 Analiza los requisitos de puestos de trabajo deseado. Una forma efectiva de acertar con la formación es echar un vistazo a los puestos de trabajo relacionados y mirar qué requisitos están demandando.

Revisa las redes sociales y profesionales, busca en portales de empleo o descárgate apps de empleo. En las ofertas de empleo es donde mejor se suele definir las funciones que se desarrollan en determinados puestos de trabajo. De esta forma podrás hacerte una idea real de qué necesitas para ser el candidato perfecto. Cuando encuentres varias ofertas de empleo que encajen con lo que estás buscando actúa rápido e infórmate sobre las formaciones que te abrirán puertas laborales en ese ámbito.  Aunque el mercado es muy cambiante y nada te puede garantizar un puesto de trabajo, es cierto que determinados estudios por su flexibilidad y su vinculación con el mercado laboral te puede ofrecer más posibilidades que otros.

3 Dirígete hacia sectores emergentes. Se trata de sectores económicos que se están desarrollando en la actualidad en nuestro entorno económico y social. Según el informe Empleos Emergentes 2020 elaborado por Linkedin, los puestos que más suben no son los meramente técnicos, sino aquellos que emplean tecnología para conectar a las personas, ayudan a tomar decisiones e impulsan transformaciones estructurales.

En la búsqueda de empleo es muy importante saber que está buscando el mercado laboral y cómo podemos adaptarnos. Conocer los cambios en el mercado te ayudará a identificar las posibles profesiones, las competencias y ver como se ajustan con tus intereses profesionales. Descubrir los sectores emergentes te dará una perspectiva diferente de en qué puedes trabajar y sabrás en qué puedes y quieres formarte.

4 Examina tu Currículum. El CV es la radiografía de los conocimientos y experiencias de cada uno de nosotros. Una vez hayas cotejado los requisitos que demandan las empresas y tus conocimientos, ponte manos a la obra para superar tus debilidades.

5 Busca una institución de calidad. La elección correcta del mejor centro de formación es esencial. De ello depende no solo tu presente sino tu futuro laboral. El centro que elijas debe tener formación online y presencial y sobre todo debe tener prestigio y ayudarte a alcanzar tu meta.

Fíjate en la calidad docente, si ofrece o no un título oficial. Conoce la metodología de trabajo (tutores, calendario, adaptación, flexibilidad, prácticas en empresas)

Cuando buscamos especializarnos debemos de indagar qué instituciones tiene un mayor número de egresados trabajando en las áreas que han estudiado. Casi todos los centros tienen un observatorio de empleo donde publican información sobre empleabilidad y empleo de sus titulados. Navega entre sus datos e infórmate.

 Y recuerda, ¡La ilusión y el esfuerzo será el primer paso del éxito!

 

Merche Lillo Sánchez, Técnico de Empleo  de la Universitat Politècnica de València en el campus de Gandia.

Por qué es importante que tenga mi perfil en LinkedIn

Es una pregunta que sin duda muchos alumnos y titulados de la UPV se hacen a menudo, entiendo que hay opiniones para todos los gustos y, que por desgracia, las redes sociales  en ocasiones se convierten en un escaparate  para expresar ideas repetidas  y un poco simples.

Algunas personas confunden dar una buena impresión a sus potenciales lectores con presumir  de capacidades o conocimientos que están más en su imaginación que en la realidad y esto, a corto plazo, les pasa factura. Como se dice popularmente: ”Se pilla antes a un mentiroso que a  un cojo”.

Cada cual que decida si le interesa o no estar en LinkedIn, pero lo cierto es que cuando les preguntamos a las empresas que colaboran con nosotros qué herramientas utilizan para buscar y captar candidatos, todas citan como un recurso indiscutible LinkedIn.

Muchos reclutadores manejan  versiones sofisticadas  de LinkedIn Premium en las que aplican palabras clave para  filtrar a los candidatos y   disponen, entre otras utilidades, la posibilidad de visitar perfiles sin ser identificados.

Si bien reconocen que lo hacen  especialmente para buscar perfiles con unos años de experiencia, también admiten que es de gran utilidad para contrastar y completar lo que leen en los cv de estudiantes que están acabando estudios  o  que inician su carrera profesional.

Contar con un perfil con información en  la mayoría de las secciones  puede darte una  gran ventaja si eres una persona con una trayectoria profesional consolidada  al exponer tus principales logros y, también, si eres de los que están abriéndose camino, para mostrar tus actividades y capacidades como pruebas de tu potencial.

Además, puesto que los procesos de selección van a tener cada vez más un componente digital,  ¿Por qué probamos a ir aprendiendo a manejarnos en esta herramienta?

A los estudiantes universitarios en USA les obligan a abrirse un perfil en LinkedIn nada más  inician sus estudios.

Y no olvidemos que en España ya somos más de 10 millones las personas que tenemos  un perfil en LinkedIn, especialmente personas con un perfil cualificado.

Parafraseando  a Alfonso Alcántara de #Yoriento, por cierto muy presente en LinkedIn, “Ya no es opcional. Clientes conectados necesitan profesionales y empresas conectadas.”

 Mi recomendación  como orientadora profesional es que utilices esta herramienta  para hacerte visible y mostrar facetas  complementarias que hablan de ti como persona además de como profesional, lo cual te permitirá conectar  con profesionales que comparten tus intereses y dejar tu huella o marca personal.

  Por si te animas, aquí te dejo unos breves consejos:

En el titular: utiliza  palabras clave que sirvan para definir el tipo de conocimientos y habilidades que tienes actualmente y por las que te puedan buscar. Evita poner estudiante o buscando empleo, aunque sea cierto.

Acerca de también llamado Extracto: escribe, aunque solo sean dos o tres párrafos breves en los que expliques tu trayectoria académico/profesional hasta el momento, tus puntos fuertes  profesionales y si hay alguna actividad que has realizado que ha supuesto una mejora de alguna capacidad profesional o personal. Recuerda que las dos primeras líneas son las que se leen primero y son las que impulsan a seguir o no leyendo.

Destacado: la sección  nueva en la que puedes añadir documentos, presentaciones y publicaciones con comentarios o artículos propios. Sé activo/a y verás como empiezan a interesarse por ti más personas.

Experiencia: si no has hecho prácticas o trabajado en algo vinculado a tus aspiraciones profesionales no te preocupes, hay una sección de Logros, en la que puedes añadir proyectos en los que has participado. Si por el contrario cuentas con experiencia, explica qué tipo de puesto desempeñaste y tus principales tareas.

Estudios: puede ser de utilidad  destacar las materias más importantes de tus estudios  en lugar de poner simplemente el título del Grado o Máster, especialmente si son estudios relativamente nuevos o si quieres que se interesen por ti entidades o empresas extranjeras.

Voluntariado: si has sido alumno tutor o mentor, si has ayudado en tu barrio, etc., ponlo, todas estas actividades dicen muchas cosas buenas de ti.

Logros: aquí puedes elegir entre una gran variedad de posibilidades: buenas calificaciones,   cursos, licencias y certificaciones, publicaciones, idiomas, etc., y si no tienes nada, ya añadirás esta sección más adelante.

Aptitudes y validaciones: una de las secciones  preferidas por los seleccionadores para filtrar a las personas con palabras clave. Piensa en las que vas a poner que definan tus puntos fuertes profesionales, las herramientas tecnológicas que conoces y tus mejores competencias personales. Ten en cuenta que estas aptitudes te las han de validar personas que te conocen y, si es posible, que las dominen.

Recomendaciones: si consigues que te redacten una recomendación describiendo tus actividades y en qué destacaste, mejorarás tu reputación en LinkedIn, especialmente si las realizan profesores, exjefes, excompañeros o clientes.

Mi último consejo: no esperes a tener una gran experiencia  o logros impresionantes  para empezar a elaborar tu perfil, nunca  va a estar “perfecto “,mejor un perfil mejorable que ningún perfil.

Y no te olvides, si eres titulado/a de la UPV o estudiante, puedes realizar el curso online “Iniciación a LinkedIn. Elabora tu perfil” y consultar tus dudas en citas individuales por videoconferencia en nuestra sección de Orientación Profesional y Formación para el Empleo del SIE.

 

Inmaculada Badenes Luz

Orientadora y Formadora del Servicio Integrado de Empleo -UPV.

Lo que te cuentan, lo que parece y lo que es trabajar en el extranjero: Implenia

Para empezar, evitemos las etiquetas. Aquellos que trabajan (o trabajamos) en el extranjero no somos “la generación perdida”, ni los “apátridas”, ni los “valientes”, ni “los que ganan un sueldo desorbitado para un español” ni tampoco “los que se fueron porque no pudieron quedarse”. Irse a trabajar al extranjero no es ni una maldición ni el premio de la lotería, sino una opción más como los centenares de miles de decisiones que cada persona toma en su vida. El balance positivo o negativo de esta experiencia vendrá en parte determinado por la suerte (vayamos olvidando los mantras de los pseudo-gurús que afirman que “si trabajas duro y constante, todo te saldrá bien”, y así evitaremos frustraciones innecesarias en el futuro), pero también en gran medida por tu disposición personal.

 

La mente interpreta las situaciones peliagudas de la vida en base a los recursos disponibles y a las experiencias pasadas. Si dejamos que los fracasos del pasado se enquisten en forma de traumas y no nos forjamos una cartera de recursos, todo lo que venga nos parecerá insuperable y nuestro sentimiento de autoeficacia (en el que se basa la confianza en nuestro “yo-profesional”) se desvanecerá. Si, por el contrario, aprendemos de experiencias anteriores y somos capaces de ampliar nuestros recursos de forma constante (lo que se denomina “aprendizaje continuo”), nuestra mente interpretará los nuevos problemas como retos, y nuestras posibilidades de éxito aumentarán de forma exponencial.

 

¿Y cómo traducimos este esquema en el caso de trabajar en el extranjero? Pues quitando el halo de misticismo, porque ni es causa de miedo ni de idealización.

 

  • El idioma

La información es poder, y la información se transmite a través del lenguaje. Es tan simple como eso. Pero como nadie nace enseñado y todo conocimiento puede aprenderse, ahí es donde tú entras en juego. Nunca te dejes amedrentar porque “ese idioma no lo conozco o me parece muy difícil”. Ni por la sensación de rabia y frustración cuando te faltan las palabras o se quiebra la gramática. Céntrate en el mensaje, por muy básico que sea el vocabulario, y ayúdate de tu sonrisa y tu lenguaje corporal. Pero no pares de hablar: romper la barrera de la vergüenza es el único recurso que te salvará, por muchas horas de estudio a puerta cerrada que quieras echarle.

 

  • El estar lejos de casa

Que nadie te obligue a llamar o a dejar de llamar “casa” al lugar que tú prefieras. “Casa” es un estado mental, es un recodo en el que nos refugiamos cuando queremos sentirnos bien, y eso es indiferente de si se corresponde o no con el Wifi que tú pagas. Hace tiempo que las fronteras geográficas se rompieron, y si algo nos ha enseñado el COVID, es que la tecnología puede permitir que los lazos sean más estrechos con familiares y amigos que están a kilómetros de distancia que con los propios vecinos.

 

  • La caña al sol, los bares con amigos y la playa

Apreciar lo que uno siempre ha tenido es de bien nacido (y agradecido), pero menospreciar lo desconocido es, cuanto menos, absurdo. El mundo es mucho más grande que la circunferencia de una tortilla de patatas, y salir a conocerlo requiere que seamos lo suficientemente humildes como para admitir que nos asaltarán miles de sorpresas increíbles, y que lo que hemos visto hasta entonces es solo una milésima parte del total. Salir implica abrirse, ser vulnerable, curioso y atento, porque ahí es donde sucede la magia.

 

A la pregunta de si merece o no la pena salir a trabajar al extranjero, yo solo doy una respuesta: ante la duda, actúa. La mezcla de sinsabores y éxitos, en el marco incomparable de una experiencia desconocida, extenderá tus conexiones neuronales y rejuvenecerá así tu cerebro, acelerará a pasos agigantados tu crecimiento personal y marcará en ti, para siempre, un recuerdo imborrable. Una vida no basta para todas las oportunidades que nos brinda el mundo, pero si podemos elegir, ¿por qué renunciar a aquellas que sí podemos probar?

 

Cristina Martínez Gálvez

TalentRecruitment& HR Project Manager

Implenia (Zürich, Suiza)

¿Qué quieres en la vida?


Un pescador se encontraba sentado en la orilla de un río saboreando un bocadillo de jamón regado con sidra. A sus pies reposaba la caña de pescar apoyada en un cubo en cuyo interior boqueaban dos piezas recién atrapadas.
Un hombre de negocios que buscaba en la naturaleza el aire puro que necesitaba su contaminada mente de asfalto, se apiadó de la escasa ambición del pescador.
– Pero, hombre, ¿se conforma sólo con dos peces? Si en vez de estar ahí repantingado, arroja la línea de pesca al agua, o, mejor, si arrojara varias líneas, pescaría más, muchísimo más.

– ¿Y para qué quiero pescar más?

– ¿Y me lo pregunta? Pues para vender el pescado y ganar dinero. Obrando así, con el tiempo podría comprar un barco de pesca, y después podría abrir una tienda, y luego otra, y otra. Tendría muchos trabajadores a sus órdenes y, como colofón a su extraordinaria expansión económica, abriría un gran mercado de ventas de toda clase de pescados y los distribuiría por todo el país… ¡Sería un hombre rico!

El pescador dio un mordisco al bocadillo y miró al hombre no muy convencido.

– ¿Y qué haría entonces?

– ¡Cómo que qué haría! Tendría mucho éxito y el tiempo suficiente para hacer lo que le diese la gana. Por ejemplo, tumbarse a pierna suelta bajo el sol para recuperar fuerzas a fin de proseguir la pesca después.

El pescador se aclaró la garganta con un sorbo de sidra, cogió la caña y dijo sonriente:

– Eso es justamente lo que hago en este momento.
Cuento popular

¿Con quién te identificas, con el pescador o con el empresario?
En la situación actual que vivimos nos preguntamos “qué somos”, “quienes somos”, “cómo somos” y “hacia dónde vamos”, tanto individualmente como colectivamente; nos volvemos más críticos y reflexivos. Dicha crítica debería ser constructiva y que ayudara a aprender y mejorar.
En el artículo anterior “Hacer frente a la incertidumbre” Raquel Córcoles (Técnico de Empleo del SIE) cita que en realidad la vida siempre ha sido frágil e incierta, sólo que ahora es cuando lo percibimos más intensamente.
En el cuento popular del pescador y el empresario nos podemos ver reflejados. Los valores de hoy en día van enfocados a triunfar y conseguir éxito laboral, uniendo el éxito al dinero y al posicionamiento social. Dando más importancia al aparentar que al ser.
Siendo este momento ideal para la reflexión: ¿qué quieres en la vida?, …..es un buen momento para pensar y establecer objetivos, que sean tuyos, no te dejes llevar por la sociedad, por la deseabilidad o por lo que se espera de ti.
Busca tu Ikigai, concepto japonés que significa “la razón de ser” o la “razón de vivir”. Según la cultura japonesa todos tenemos un ikigai. Encontrarlo requiere esfuerzo y búsqueda de uno mismo, dicha búsqueda es de suma importancia porque el descubrimiento de tu ikigai trae sentido a tu vida.
Ejercicio para conocer tu Ikigai:
– ¿Qué es lo que amas?
– ¿En qué eres bueno/a?
– ¿Qué crees que necesita el mundo?
– ¿Qué actividades puedes realizar que sean rentables?

Carmen Casas Alcázar
Técnico de Empleo y Orientación del Servicio Integrado de Empleo de la UPV
https://www.linkedin.com/in/carmencasasalcazar/
mdecaal@sie.upv.es

Hacer frente a la incertidumbre

A principio de la crisis, Bob Pop (colaborador del programa Late Motive, de Andreu Buenafuente) decía que, en realidad,la vida siempre ha sido frágil e incierta, solo que ahora nos habíamos dado cuenta. Bob Pop tiene esclerosis múltiple, así que sabe de lo que habla. Sin ponernos dramáticos, queremos contaros algunas cosas qué podéis hacer para mejorar vuestra vida laboral en estos momentos de confusión. Si os centráis en lo que está bajo vuestro control, vuestra salud mental os lo agradecerá y, seguramente, saldréis reforzados de la crisis.

A medida que pasa el tiempo, los sentimientos que hemos tenido sobre la crisis que estamos viviendo,han cambiado. Empezamos con miedo, y ahora, que parece que la situación empieza a controlarse, nos invade la incertidumbre.Desconocemos como van a afectarnos las consecuencias de la crisis en nuestro día a día y nos resulta muy estresante. Para intentar reducir este estrés y sacar algo positivo de la situación, os proponemos una serie de consejos.

  1. Mantente informado, pero evita la saturación: sabemos que el exceso de información produce desinformación.Pero, además, en este caso,produce ansiedad. Hay que filtrar. Los medios se suelen centrar solo en las consecuencias negativas para el empleo, pero esa no es toda la verdad. Sí, habrá malas noticias, pero también habrá oportunidades. Estad atentos a como evoluciona el mercado, la economía y la sociedad; buscad oportunidades, pero no os dejéis llevar por el negativismo.
  2. Sé paciente:ahora es el momento de sembrar, ya recogeremos los frutos más adelante. No os quedéis parados, moveos, haced trabajo de campo, pero no esprintéis. Si no hay movimiento… investigad. ¿Qué empresas están creciendo? ¿Qué conocimientos se están demandando más? ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué necesito para trabajar en lo que quiero?
  3. Aprende idiomas (o mejora tu perfil laboral): En pocas semanas, se han impuesto modelos de teletrabajo que han abierto nuevas opciones a la hora de buscar trabajadores. ¿Qué nivel de idiomas tienes? Dominar una lengua como el inglés puede hacer que seas interesante para una empresa de Dinamarca o de cualquier rincón del mundo. Si algo nos está enseñado esta crisis, es que las fronteras no son tan importantes.Invierte en ti, aprende nuevas habilidades que te hagan más interesante para las empresas de tu sector.
  4. Utiliza la agenda de búsqueda: apuntad todo lo que hacéis en vuestra búsqueda de empleo. Podéis utilizar la agenda de vuestro móvil, una libreta, una hoja de cálculo, un bloc de notas… lo que sea. Pero anotad todo lo que vais haciendo: empresas que pensáis que van bien en esta situación, empresas que pensáis que irán bien después de la crisis, adónde habéis enviado vuestro currículum, y qué empresas lo enviaréis cuando la situación se calme. Escribir hará que le dediquéis un tiempo a reflexionar sobre la situación y os ayudará a trazar estrategias.

Por último, os recordamos que podéis consultarnos cualquier duda que tengáis sobre vuestro proceso de búsqueda de empleo en nuestra página web www.sie.upv.es

Raquel Córcoles

Técnico Empleo SIE Campus Alcoy UPV

racorgon@upv.es

EL OPTIMISMO

¿Cómo ves la botella medio llena o medio vacía? Optimismo, ¿por qué es importante?

En estos momento de ambigüedad, en los que muchos de vosotros y vosotras estaréis  preocupados, desilusionados, nerviosos o incluso enfadados, me gustaría hablaros de una idea que puede ayudaros a ver la cosas de otra manera.

EL OPTIMISMO.

la RAE,en una de sus acepciones,  lo define como propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable.

Para la psicología, el optimismo se define como la tendencia de una persona para mantener expectativas positivas generalizadas incluso cuando elindividuos se enfrentan a situaciones difíciles.

Dicho de otra manera es la tendencia que tienen las personas a ver la botella medio llena, frente al pesimismo que es la predisposición a ver la botella medio vacía.

Por qué es importante ser optimista:

  • Desde la psicología hay varios autores que hablan de la importancia de ser positivos como estrategia para afrontar las diversas situaciones que nos plantea la vida. Seligman afirma que unos de los elementos que nos permite alcanzar la felicidad (happiness) es una existencia optimista y esperanzadora.
  • Las personas con un alto nivel de expectativas se proponen objetivos elevados y saben lo que pueden hacer para alcanzarlos. El nivel de expectativas parece influir en los resultado de las acciones que nos proponemos. Siendo un elemento importante en la búsqueda de empleo y de la carrera profesional.
  • El optimismo es una actitud que impide caer en la apatía, la desesperación o la depresión frente a las adversidades. Ser optimista no lleva a ver posibles soluciones y a ponerlas en marcha.
  • El optimismo es un recurso que nos permite amortiguar del estrés. De hecho está demostrado que las personas optimistas sufren de menos ansiedad.
  • En cambio, los individuos que tienen una orientación de vida pesimista tienen expectativas de resultados negativos por lo que retiran sus esfuerzos y se convierten en pasivos y renuncian a la consecución de sus objetivos.
  • Las personas optimistas se centran en el potencial del individuo, el crecimiento personal y el esfuerzo para alcanzar las metas.

 

Estas son algunas de las razones por la cuáles es bueno ser optimista.

Pienso que en el futuro cercano,  en los procesos de selección una de las cualidades valoradas será el optimismo, ya que como hemos dicho las personas que tienen esta capacidad son aquellas que ven las dificultades como oportunidades para mejorar y hacer las cosas de otra manera.

No quiero acabar el articulo sin pedirte un pequeño ejercicio:

En estos momento de ambigüedad, una buena estrategia es proyectarse a futuro desde lo más positivo. Piensa en cosas positivas que puede tener lo que estas viviendo en estos momentos.

 Algunas sugerencias para reflexionar:

¿Qué has aprendido a hacer de otra manera?

¿Qué herramienta informática has descubierto que no conocías?

¿Qué nuevos hábitos de trabajo has desarrollado?

¿Cómo han cambiado a mejor tus relaciones con otros ?

 

Espero que este breve texto te sea de utilidad y te ayude a ser POSITIVO en el análisis de las situaciones.

Nuria García Serra Técnico de Empleo SIE UPV

 

Kit para la búsqueda de empleo en tiempos de crisis

 

Quiero aprovechar este espacio para daros algunas pautas para que este tiempo, indeterminadamente largo os resulte de utilidad y  prepararos antes de contactar con las empresas y con los profesionales cuando todo esto termine.Al fin y al cabo, estar ocupados nos ayuda a mantener nuestra paz mental y sentirnos útiles y más animados.

Las personas a las que atiendo me preguntan si es un buen momento para  enviar cvs o llamar a las empresas, y yo les contesto que es mejor esperar a  salir  del estado de alarma, ver  cómo empiezan a reaccionar las empresas,  y partir de ahí plantearse  enviar las candidaturas.

Sin embargo,aunque no contactes  todavía con las empresas, sí que puedes  realizar actividades provechosas para prepararte para  buscar prácticas o empleo cuando esto acabe y aumentar  tus posibilidades de éxito.

Algunas sugerencias:

  1. Escribe algunos objetivos concretos y realistas para cuando vuelvas a recuperar la vida de antes de la crisis, esto te mantendrá motivado/a y con esperanza. A ser posible, objetivos que puedas comprobar fácilmente si los consigues o no, y referidos a la búsqueda de empleo,por ejemplo, hablar por teléfono  con tal empresa, asistir al  curso de…, apuntarte a X evento profesional…

 

  1. Piensa y contesta estas preguntas sobre tus necesidades profesionales:¿qué tipo de conocimientos y experiencias necesito aprender para ser más empleable? ,¿en qué tipo de  empresa/organización me interesaría estar para adquirir lo que necesito?

 

  1. Reflexiona sobre qué les puedes contar de ti que les pueda interesar a dichas empresas. Un ejercicio para prepararte este punto puede ser elaborar un Elevator Pitch de un minuto de lo que le contarías a una empresa si tuvieras la oportunidad de hablar con ella en el foro E2 de empleo  o por teléfono.

 

  1. Plantéate cómo vas a contactar con estas empresas, parte de los recursos que has utilizado hasta ahora y te han dado buenos resultados (hablar con amigos, compañeros de cursos, profesores,) y los que nunca has probado hasta ahora por temor a meter la pata(llamar a las empresas por teléfono, contactar a través de Linkedin…).

 

  1. Investiga en cómo podría ser un cv atractivo en su presentación y con los contenidos que quieres resaltar. Prueba varios diseños, estructuras, contenidos, hasta que encuentres  el   diseño de cv en el que  se vean fácilmente  tus logros académicos, profesionales y personales.

 

  1. Muestra estos cvs a tus amigos, a profesionales, a las orientadoras del SIE. Recibe críticas constructivas y ves modificándolos para cada empresa.

 

  1. Mejora tu perfil en las redes sociales, especialmente si tienes LinkedIN. Aprovecha para ver perfiles de otras personas y coger ideas. Busca artículos y comenta las publicaciones de otras personas. Pide que te validen tus aptitudes.

 

  1. Practica entrevistas de selección con colegas por videoconferencia. Envíales tu cv y que te hagan preguntas y viceversa.

 

  1. Hazte una tabla de Excel o  de cualquier cualquier otro tipo para guardar la información que recopiles de cada empresa(nombre de persona de contacto, medio utilizado, palabras clave de sus ofertas y su web, teléfono, etc.) todo ello para que cuando acabe el confinamiento  y creas que es el momento adecuado, puedas empezar a contactar con ellas.

 

  1. Conecta con compañeros/as que estén como tú, compartir temores, necesidades y dudas te ayuda a sentirte más fuerte y te aporta nuevas ideas.

 

Ah, y no olvides tener tiempo para cuidarte, dormir, leer , practicar aficiones y  hablar  con la gente que quieres.Cuando menos lo esperes ha pasado todo, y seguro que todos habremos cambiado, confiemos que para mejor.

Inmaculada Badenes

Técnico de Orientación y Formación. SIE.UPV.

El peón coronado. Échale una partida al mercado laboral.

Entrénate en las habilidades que no caducan con el tiempo.

Estamos ante una auténtica revolución del trabajo. El mercado laboral tiene una mayor automatización, está más digitalizado y es más frecuente encontrar entornos laborales en que conviven las personas y los robots.

Con esta situación de constante cambio, es cada vez más habitual ver ofertas de empleo donde las empresas solicitan varios perfiles para un mismo puesto de trabajo, por lo que muchos de vosotros os estaréis preguntando ¿Y qué podemos hacer para ser una pieza diferenciadora a la hora de buscar trabajo?

Porque realmente es muy duro cuando no estás consiguiendo los resultados esperados y no saber realmente cómo o qué puedes hacer, para afrontar esta revolución en el trabajo me ha venido a la cabeza una partida de ajedrez.  De un lado aspirantes en búsqueda de empleo y de otro empresas. Ambos jugadores conocen las reglas y patrones del juego que funcionan del mismo modo que funciona la educación académica en un contexto real, lo que conocemos como competencias técnicas. Pero, cuando nos movemos para progresar en el tablero, nos enfrentamos a problemas en los que, a pesar de que dichas reglas puedan seguir funcionando, no está clara su interpretación, o su aplicabilidad y siempre creemos que nos falta algo. Y tan solo se nos ocurre actualizar el Currículum una y otra vez, con lo que no conseguimos un resultado satisfactorio.

 

‘Las habilidades técnicas te conseguirán entrevistas pero serán las habilidades blandas las que te conseguirán un trabajo’.

 

Una de las principales soluciones a esta falta de reglas claras a la hora de buscar trabajo, al igual que un tablero de ajedrez, viene de la mano de las habilidades blandas, aquellas relacionadas con los ámbitos más sociales de las personas y que nos permiten diferenciarnos, nos permite seguir avanzando y conseguir finalmente coronar el peón, o dicho de otro modo, conseguir que la empresa nos contrate.

De acuerdo con el informe ‘Tendencias en el entorno laboral 2020: las habilidades del futuro realizado por Udemy for Business’, diez son las virtudes no especializadas que un peón perfecto debe cumplir más allá de su formación específica y que harán que marques la diferencia.

 

¡Entrénate y avanza!

  1. Mentalidad de desarrollo.  Hay que entrenar la actitud de querer crecer y superarse constantemente. Desarrollar el ámbito de la motivación y la autoestima mejora nuestro rendimiento y productividad en el trabajo así como el ambiente en la empresa.
  2. Creatividad.Ver y abordar los retos desde distintos ángulos. Aportar un toque creativo, original y diferencial en cada acción que realizamos en el día a día es fundamental para diferenciarnos del resto.
  3. Capacidad de concentración. Las redes sociales, las conversaciones entre compañeros o los mensajes de WhatsApp son tan solo algunas de las posibles distracciones que ponen a prueba la capacidad de concentración y de gestión del tiempo de los empleados.
  4. Innovación. La capacidad para desarrollar nuevas ideas de forma original  es una ventaja para cualquier equipo de trabajo.
  5. Dotes de comunicación. No solo es importante contar con una buena idea, también es igual de importante la capacidad de comunicarlo de una forma correcta y saber destacar los puntos fuertes de cualquier campaña o actividad que realizamos.
  6. Storytelling. Tiene mucho que ver con la anterior. Se pueden entrenar juntas. La capacidad de contar una historia de una forma atractiva, diferencial, apoyándonos en diferentes recursos audiovisuales y que mantenga al público enganchado de principio a fin.
  7. Multiculturalismo.Al vivir en un mundo cada vez más global, es frecuente que cada vez más organizaciones cuenten con empleados de diferentes nacionalidades, con orígenes y circunstancias distintas. Saber trabajar de una manera eficiente entre todos es una ventaja diferencial para cualquier empleado.
  8. Pensamiento crítico. Tener la capacidad de analizar, entender y evaluar es lo que hace que cualquier persona tenga la posibilidad de seguir mejorando y avanzando en su carrera.
  9. Liderazgo. En cualquier equipo de trabajo debe existir la figura de un líder. Su figura es clave para que el departamento funcione.
  10. Inteligencia emocional.Dicho de otro modo, la capacidad de empatizar con el semejante y manejarse amablemente en nuestras relaciones.

Las habilidades blandas se pueden aprender, pero sobre todo, entrenar, y pasar de la teoría a la práctica es lo que más esfuerzo cuesta en el ámbito de este tipo de habilidades, llamadas blandas por su capacidad de adaptación, porque no obedecen a una regla fija y porque son evolutivas y mejorables.

Si estás en búsqueda empleo imagínate en una partida de ajedrez. Practica estas 10 habilidades. No dejes de avanzar y conviértete en el peón coronado.

 

Merche Lillo Sánchez, Técnico de Empleo  de la Universidad Politécnica de Valencia en el campus de Gandia.

 

 

Barreras mentales y superables al buscar empleo.

 

Cuando hablamos con personas que buscan empleo, a menudo escuchamos frases que suponen simplemente una barrera mental para conseguirlo.

Sin minusvalorar los tiempos de crisis, las inclemencias del mercado laboral y las circunstancias personales observamos que también nuestros sentimientos y pensamientos moldean la realidad y nuestros actos.

Normalmente estas paredes son producto de la modestia, la prudencia excesiva, la inseguridad, el miedo y la frustración que produce el proceso de búsqueda de empleo, que es una dura carrera de fondo que se suele prolongar durante meses y en diferentes momentos de nuestras vidas profesionales.

Pasamos a relatar algunos ejemplos frecuentes:

«No voy a inscribirme en la oferta porque tengo un viaje organizado dentro de poco, me falta un mes para acabar la carrera (o cualquier otra cosa) y el anuncio dice que es incorporación inmediata»

Casi todos los anuncios indican cierta urgencia, sin embargo, a la hora de la verdad es difícil que la contratación se produzca antes de 2 o incluso 4 semanas. El proceso de selección incluye reclutamiento, valoración, pase de pruebas, toma de decisión e incorporación de la persona seleccionada y por tanto no puede durar menos de 15 días. No es tan rápido como nos gustaría a todos

Por otra parte si el trabajo te gusta…¡inscríbete¡ Aún te falta la entrevista y que te ofrezcan el puesto, no tienes una oferta en firme todavía.

No pierdas ninguna oportunidad; de hecho, es recomendable empezar a buscar un poquito antes de que estés 100% disponible. Ir sembrando para después cosechar.

 

«No voy a solicitar ese puesto porque no cumplo todos los requisitos»

A menudo los requisitos describen a una persona ideal que no tiene por qué existir en el mercado laboral. Fíjate en aquellos requerimientos imprescindibles y en los que sólo son valorables. Si al menos cumples los primeros o la mitad de todos ellos, ¡lánzate¡ No pierdes nada. Lo que no parece recomendable es interesarse por un empleo si no tienes ninguno de los requisitos imprescindibles, eso deja muy atrás tus posibilidades de que se te tenga en cuenta.

 

«No pongo eso en mi cv (idioma, informática, experiencia…) porque para qué…total si es poca cosa…»

Bueno, algo más sabrás que los que no tienen ni idea, ¿verdad? No se trata de rellenar tu cv con información irrelevante, pero valora tus conocimientos y habilidades, son producto de tu estudio, de tu experiencia, de tu vida…Y a algunas empresas puede resultarles interesantes que sepas un poco de italiano o de Catia o ese verano que hiciste unas prácticas. Incluso en igualdad de condiciones puede ser determinante e inclinar la balanza hacia tu lado.

 

«No voy a inscribirme en la oferta porque desconozco las condiciones laborales»

Eso no puede ser motivo para no mostrar interés si te gusta lo que ya sabes de ese trabajo. Precisamente al ir avanzando en el proceso de selección irás conociendo los detalles y podrás ir tomando una decisión al respecto. Para rechazarlo siempre estás a tiempo.

 

En definitiva, podríamos decir que, aunque el objetivo final es la consecución de un trabajo, para llegar a ello hacen falta pequeños pasos uno detrás de otro. Así que es mejor verlo de esa manera, el primer peldaño por el que empezar es conseguir conversaciones, entrevistas, convocatorias, encuentros…estar disponible y con el radar puesto. Resumiendo: atender a oportunidades que puedan ir surgiendo.

Explora, curiosea, infórmate…cuando sea el momento ya irás disipando dudas y decidiendo.

Nos viene muy bien para esto la frase del poeta Antonio Machado: «caminante no hay camino, se hace camino al andar».

 

Mónica Rodrigo Vergara, Técnico de Empleo del Servicio Integrado de Empleo de la Universitat Politècnica de València

No hay talento sin esfuerzo.

Definición de talento según la real academia española: 1. Inteligencia (capacidad de entender). // 2. Aptitud (capacidad para el desempeño o ejercicio de una ocupación). // 3. Persona inteligente o apta para determinada ocupación. // 4. Hist. Moneda de cuenta de los griegos y de los romanos.

Uniendo los términos que aparecen en la RAE  nos dice que el talento tiene que ver con la inteligencia, es decir el saber, y la aptitud entendida como la capacidad de hacer, de realizar una ocupación.

A esta definición de la RAE es fundamental que le añadamos la actitud, la persona con talento además de tener la inteligencia y la capacidad del desempeño, debe tener la pasión, es decir, que la actividad que realice realmente le motive; así como la perseverancia,  un claro ejemplo lo podemos ver en el deporte, por ejemplo Nadal es un talentoso del tenis, pero por mucha capacidad que tenga para ello si no la trabajara, se entrenase y repitiera su tiro hasta conseguir la perfección, no sería un número 1.

A nivel de organizaciones, es importante diferenciar entre un buen trabajador y un trabajador con talento. El buen trabajador desempeñará su trabajo, acorde a las instrucciones y tareas establecidas, según el tiempo establecido. El trabajador con talento aportará valor, propondrá soluciones diferentes a un problema, aportará ideas y no se quedará sólo en la aportación de ideas, sino que las pondrá en marcha sin miedo a equivocarse porque asume que la equivocación forma parte del juego.

Uniendo todo lo dicho, talento podría decirse que es la unión del saber, saber hacer, querer hacer, ser constante y de tener los recursos y apoyos necesarios para llevarlo a cabo.

Hoy en día se habla de la importancia del talento, y cómo los responsables de Recursos Humanos intentan identificar a las personas con talento en un proceso de selección. Para ello las dudas que le surgen a la hora de seleccionar a la persona más adecuada para el puesto no van enfocadas solo a si la persona tiene los conocimientos requeridos, si no si realmente esa persona quiere, si le motivará la responsabilidad, si se comprometerá con la organización. La actitud en el trabajo es tan importante como la capacidad. Para desarrollar nuestro talento es necesario vivir con emoción, creer y querer aquello que hacemos.

Carmen Casas Alcázar

Técnico de empleo y orientación del Servicio Integrado de Empleo de la UPV